Wednesday, June 8, 2011

Reflexión después de la Masacre de Margarita Belén

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SEQUOYAH / 78

De EL LIBRO DE LA GUERRA

Ustedes ocho, si que tienen suerte:
se les dio cadena perpetua, no contínuos días
de tortura, preámbulos de muerte.

Ustedes, miembros del Ejército Argentino
y de la Policía del Chaco, fusilaron a 15 combatientes
que estaban presos y soñaron
con la libertad que comienza
en ellos mismos y se extiende a otros.

Cristino Nicolaides, usted sí que es un asesino,
merecedor de fusilamiento,
usted sí que debió tener las rodillas temblando
ante la posibilidad de un grito de «¡Fuego!»,
pero en ese tránsito de los días
12 al 13 de diciembre de 1976,
usted fue quien ordenaría: «¡Mátenlos!»

Un Tribunal Oral de Resistencia condenó
a sus militares por el fusilamiento de 15
(mas sumaron 22 los jóvenes asesinados)
y lo que pasa es que los cobardes
se callan y se dio pena a Gustavo Athos,
Horacio Losito, Aldo Martínez Segón,
Jorge Daniel Carnero Sabol,
Ricardo Guillermo Reyes,
Germán Emilio Riquelme, Ernesto Jorge Simoni,
Luis Alberto Patetta, penA que sólo
compete con once de homicidios agravados...

¿Bajo qué condiciones hubo desaparición forzada
de otras cuatro personas y cuál fue tu papel,
Cristino Nicolaides, sólo dar órdenes
a la séptima brigada?

Ustedes, ocho represores, y tú, cuaco Chás,
partícipe secundario, animador de cohechos,
han tenido mucha suerte.
No merecen vivir y la ley les proteje,
no les corta la mano; apenas les deja a solas
con sus sucias consciencias de asesinos.

<><>

A estas alturas de su muerte
A Pablo Neruda

No. Mejor que quede como dato flotante
que no azuce con odio más dolor a la familia.
A la viuda, a los simpatizantes.
Que la Junta Militar de Pinochet
y las atrabancadas jactancias de la ultraderecha
es capaz de asesinar al poeta
ni se duda. Ni se duda.

Mas no es hora de investigar nada.
No lo querrán avalar, dirán: ¿Quién lo dice?
¿Manuel Araya? ¡Es el mero chofer
del gran poeta! ... un asistente personal
sin rango científico, sin una certeza presencial
de haberlo visto y denunciado a su tiempo
para que el militar, o extraño médico
con bata blanca y alma oscura sea castigadoi
por sorprenderse el momento
cuando estuvo inyectándolo mientras dormía...

Deja Eduardo Contreras de especular
sobre cuán saludable fue Neruda antes
de la inyección del veneno.

No hagas caso al Partido Comunista
ni des color al presunto homicidio.
Los muertos ya no hablan ni se quejan
y a veces es preferible, después
que se ha vivido tanto, estar un rato muerto.

De El libro de la guerra / Carlos López Dzur

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Sequoyah / Núm. 77. Nueva Etapa / Puerto Rico / Siembra de yuca / Siembra de la canela / Beneficios del polen de abeja / Festival del Huerto Casero / Siembra del orégano o mejorana / Cómo preparar un Huerto Casero / Plantas medicinales / De la agricultura convencional a la ecológica / Siembra de agave / video / Reversos inciertos / Kool Tour Activa

Tuesday, June 7, 2011

Núm. Especial de Sequoyah Virtual / 78



SALUDOS A LECTORES Y COLABORADORES

La revista virtual de difusión cultural Sequoyah presenta un número especial este mes como gesto de solidaridad con el prisionero político Oscar López Rivera. Vaya en homenaje a este luchador por la independencia de Puerto Rico y la justicia social.

El contenido de este número 78 de la revista incluye a los siguientes autores y temas:

INDICE 78:

«Pedagogía de la sumisión» de Arnaldo Chiavidoni:
Un libro que profundiza en por qué somos como somos


Aldo Luis Novelli
No puedo escribir

Alejandro Torres Rivera
El Caso de Oscar López Rivera y la causa de su libertad

Las «Esculturas del Recuerdo»
de Jorge Ruscalleda Bercerdoniz


Guillermo Ríos Álvarez
Crónicas Ciencia-Ficcionísticas:
La llegada del Apocalipsis

Laura M. López Murillo
En algún lugar… Alegorías

Carlos López Dzur
¿Por qué no soy una mosca?
Un día que me llamaron
Paisaje isleño en la playa
El reino mágico de ElDorado
(Frag. de novela de Carlos López Dzur)

Federico García Lorca
Soneto de la dulce queja

Andrés Eloy Blanco
Regreso al mar

Alexander Vórtice
Pavor permanente

Nueva novela de Esmeralda Santiago
y gira de la autora a Puerto Rico:


Edgar Allan Poe
El cuervo / The Raven

Alicia Fontecilla Aravena
En lo oscuro

Saúl Sánchez Toro
La mente

Néstor Galante
Metáforas
Diálogo y su cambio en el ocaso
Es el tiempo de tu ausencia

Alejandro Drewes
Un arte de sutileza
Fases de luna

Mateo Portos
Nuestra dignidad

Ana Lucía Montoya Rendón
Parpadeos nocturnos
La voz amada

Juan Manuel Pérez Álvarez
Frag. XII

Paul Celan
Había tierra en ellos

Norma Estuardo
Psique / esquizofrenia

Guzmán Lavenant
Saldrán de la noche

REVISTAS AMIGAS

Personas inteeresadas en colaborar con cuento, ensayo y poemas, a la poesía, puden comunicarse con su fundador al Carlos López Dzur / www.baudelaire1998@yahoo.com
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Siembra de yuca / Siembra de la canela / Beneficios del polen de abeja / Festival del Huerto Casero / Siembra del orégano o mejorana / Cómo preparar un Huerto Casero / Plantas medicinales / De la agricultura convencional a la ecológica / Siembra de agave / video / Reversos inciertos / Kool Tour Activa /

Saturday, June 4, 2011

De tus infidelidades / Del libro Teth mi serpiente


Carlos López Dzur

De tus infidelidades

Hija del Talmud Bavli, voz de Judea
vi sobre Irak tu veterra osamenta
y canté tu antiguo nombre, Babilonia.

Me compadecí de tí, vanagloriosa
hermana de dolor y levanté tus harapos para cubrir
las vergüenzas de lo que hicíste con la palabra
que te dí para que tuvieras mi tesoro,
Torá de mis amores, primicias
de mis secretos.

¿Por qué me cambiaste
cuando el persa invadió nuestras recámaras
y fornicó bajo tus faldas? ¿Por qué por 70 años,
en medio del exilio, el deshonor,
me negaste un Templo, vulva y arca
del abrazo y me desconocíste y olvidaste
las antiguas prácticas de nuestros amores?

Pues, yo las recuerdo y ante escombros de Irak
te nombro como ayer, talmúdica Hija de Bavli,
babosa babilonia, mi babieca,
nenorra de imperios, asiria, persa, hibridona,
hasta por griegos seducida
y revolcada en la estulticia y menosprecio
y yo adorándote, Hija de Bavli,
prima sangre de mis venas,
materia de mi martillo que golpea
y sacaría chispas de lealtad a tu inconfeso
amor por Judas El Macabeo
y te llamé desde el clandestinaje
al Reino Hasmoneo de Judá... me quedé
en la espera. Nunca se dio tu viaje.

Te acomodaste a las manos del romano
y te envilecíste otra vez y yo lo ví.
Era tu piel hermosa como siempre
pero sobre el lecho de Roma
como antes fue de Irak,
era tu osamenta vieja, originaria y tu afición
a los placeres, cimera,
y traicionaste por ello.

Canté tu nombre viejo, Babilonia.
Y destruí, por celo, el Segundo Templo
y me largué al reino Kházaro
(en las estepa del Volga) para olvidarte,
yo, el khan Kházaro, judaeus mercator,
radanita, perpetuo viajero,
todo lo hice por tanto quererte y olvidarte.
Que te escupan, que te opriman, que se harten
de ti y te dejen, que te coman los tirios
y troyanos, musulmanes del Mediterráneo,
pero que yo te olvide,
que te olvide,
que te olvide.

... pero, Hija del Talmud Bavli, voz de Judea
vi sobre Irak el color de tu vieja osamenta
y canté tu nombre eterno, Babilonia
y lloré, lloré a lágrima viva,
tu ser despedazado,
y no puedo, Amada, con esta pena.
No puedo olvidarte desde los días del primer exilio.

<>

Enoch / Idris / Akhnookh

Este día es Luna, aquí en la tierra.
Los idólatras transforman sus penumbras
invocando tu nombre, Idris, y sin embargo,
te ignoran como el Iniciador.
Encubren tu cabeza pensadora con Ibis
y te suplantan con escribanos de bisutería

A Seshat la rememoran enjoyándola
con vanidades que mientan la fantasía.
Pero la Joya de Tu Palabra es una:
Que haya justicia
para que paz la siga.

Es la paz lo que sigue a una vida más pura
y en la rectitud del corazón comienza la justicia.

Entonces sí que vendrá profecía, Idris,
y reconocerán tu Nombre,
Iniciador, Enoch, y te veremos
entre las dos columnas,
una de bronce, otra de granito.

En medio de ellas, tal como fuíste y sin mentira,
te veremos y Babilonia sentirá su vergüenza
por olvidarte a medias y, de ese modo, honrarte
porque lo que custodias, entre pilares,
es magia pura y no a un ave de vuelo pasajero
ni a una luna en bruma penumbrosa.

<>

Primera enseñanza de Enoch

Nahash tiene en el Jardín
una de sus niñas más hermosas.
Con brillo de luna, tatuaje
fue de Abel para sus ojos.

Y es con ojos de bondad
que ella lo mira
y es con ojos de deseo
que le busca el aliento.

Aclima es la niña de Venus y copia de su belleza
está en el paraíso; pero, en densa materia
de este prado de esplendores,
se aclimata
al menor de sus coetáneos,
y él no es Qayin,
su hermano, el cazador,
recolector de frutos.

Ha preferido a Abel porque él es quien canta
y cría dulces ovejas y conoce
los astros y a su hermana dice:
«De Venus es que tienes esplendores».

Qayin, como Marte, es guerrero,
y no es copia del pastor que se aclimita al beso
que ella da de mañana con su luz,
¡oh, linda Aclima!

Abel dijo primero: «Házme tu esposo,
hermanemos el alma con el sexo
y pediré más soles venusinos
para el Edén, hermana mía».

<>

Y Abel habló con la Serpiente

Quiero a Aclima, Nahash.
Tráela con tu rayo serpentino a mi costilla
y que me suba del os sacrum
al monte de su musgo vibrante
y en el mons púbis que se acueste conmigo
y el Hefzibah nos cante
con el reposo delicioso del sexo
y venga la reina del Espíritu
toda feraz de energía
y crezca mi nación de regocijo
y bendiga el sol
como bendijo al ganado
y a la yerba en que yace
y pasta, siglo a siglo,
y por generaciones.

Y Nahash escuchó al pastorcillo y le dijo:
«Ya sé que Ella te prefiere y te la ofrezco.
Es la más bella de las hembras
y la copia perfecta de una Imagen
que me traje de Venus: la bajaré a la carne
para que te ofreza críos; aclimata
a Aclima para el clímax del Virgo».

<>

Y Qayin quiso aclimatarse

En el quehacer de las tibias ondas
de sus feromonas,
en el aroma de radiancia de sus manos,
no hubo noche en que Qayin
no cayera en embeleso
y se jalara el capullo
como soso o onano de sus onanismos
y, triste remedio a no estar
aclimatado a la energía de ella,
la Hermana de Delicia,
no como Abel de aclimatado.

Y sintió celos porque Ella / Bella Aclima
era esquiva y buscaba
la otredad del pastor
en el prado.

En cotidiana frustración,
Qayin fue a Nahash a pedirla
(aunque ya otra hembra
se le había ofrecido).

«Tu esencia es para hembritud marciana»,
dijo Nahash a Qayin y cito: «Existe un orden
y afinidad oportuna, y la Aclimata de delicia
que condicionas y pides no es la tuya.
No desafíes ni disconectes la Fuente alta
que alimento con la Gracia
cuando vinculo los pares perfectos».

En el quehacer de su labor en la llanura,
Qayin halló a su hermano cuando
buscaba el más bello y dulce de sus carneros,
el mejor para Nahash.
«Grata será mi ofrenda»,
le dijo a Qayin, y siguió
con gran esmero, buscando.

«¿Vas a ofrendarlo vivo o en holocausto de llamas?»
«No. Las llamas que las encienda el Cielo,
nunca mi mano. Yo lito con voz y canto
y el fuego que venga de Nahash».

Y, por estas palabras de Abel, Qayin
se sintió ofendido y, mucho más,
porque la mujer que le prefiere
es la que él ha elegido.

<>

El nacimiento del fraticidio

¿No se pudre la semilla en el hoyo
para que nazca la planta y siga
al germinarse, nueva flor
para la mariposa?

Yo cavo el hoyo y ante el fruto
que se pudre, pido magia
¿y nace la planta y el árbol
y siguen, con el proceso, visitas de pájaros
por el llamado del polen, el aroma, y colores
de las flores que yo he sembrado?

Y tú, Serpiente, ¿prohíbes mi deseo
y apartas la ofrenda de mis clamores
y no te agrada el hoyo que abro ni la cuña
ni cómo clavo el azadón en tierra?

Yo era recolector de frutos caídos y obedecí
que me dijeras: «Siembra... pues bien,
ahora cavo huecos para milagros del campo.
Con vaginas de la tierra, redimo
la magia del Deseo,
¿y me prohíbes la aclimata
de virginal hembritud con Aclima
para darla a mi hermano?

¿Qué tiene él?
que no tenga yo, ¿qué reparo
me acusas para que no la concedas?

¡Como a la tierra que siembro,
la abriré: será mía!
La aclimataré a mi cuerpo
y la salvaré de penas.

La veo jariosamente y no duermo.
Oyendo a aquel que canta
en medio de rebaños,
ella se levanta
y a él da su compañía.

Y no es justa conmigo.
Soy yo con fatiga
quien cavo la tierra
y no tengo disfrute.
Abel sólo pasea el asno,
apacienta el ganado.

Mi trabajo es más duro
y nadie seca mi frente.

Para él, todo se induce
a dulces concesiones.
Tú le díste a Aclima.
A mí nada me has dado.

No me favoreces, bien sé
y hoy es el día del plazo.
O me das clímax con ella,
o voy con él, y lo mato.

<>

Cómo tatuar a un iracundo

Con el deseo de hembra, mido la soberbia
del hombre; cotejo las agresiones
de los enardecidos y distingo
a las almas gemelas.

A Abel yo dí el alma gemela que le toca.
A Qayin, otra gemela que aborrece.
Abel dsfruta la otredad de lo que le dí
y el aborrecedor, quiere lo que no le toca.

Por la sangre del hermano que Qayim
derramó yo le quitaré la gemela,
la suya que lo pudo haber hecho feliz.

Tatuaré la tristeza en su alma
y un remordimiento que lo aisle
para siempre.

Enoch, escriba de mi Voz, profetiza:
Para siete generaciones dispongo:
El sello no lo quitaré jamás de su frente.
Pasará a la tribu de los Kenitas
y sus pelos serán rojos como la sangre
y no rubios ni lacios como los abelianos.

Y llamaré Qayim al que mate a su hermano
y repudie el alma gemela de su esposa.
Al que ultraje hembra, sea que le guste
por ramera, o sea que le guste por virtuosa,
sea que le disguste por fea,
o sea que le guste por hermosa,
sea que la repruebe por vieja,
sea que la admita por núbil
o doncella en plenitud de sus encantos,
Qayim será
y es... Qayim por chulo, p
roxoneta, qayim
por golpeador, o traficar con blancas,
qayim por feminicida,
quayim por desobediente,
qayim, qayim,
por los siglos de los siglos...

Y escribe, Enoch, papiros en Midrash de árabes,
judíos y persas, malayos y egipcios,
«Que así sea».
Amén.


<>

EN CALLADO...

Encallado en Ararat, mi barca
arando taras, arcabuz de tierra seca
me disparo y no es que me jacte,
Lamento... yo dí la forma de Sem
y ahora Sem no es mi forma.
Esencia mía no es
ni la cama de Cam
no es
ni la sonrisa del jafeto.

No hay en el próximo Oriente, nada
que yo diga que es mío, Africa,
nada es mío. No es.
Mundo, me quedé sin jafetitas
y, camitas, sin lecho.

Ni una piedra tengo para recostar
mi cabeza, avergonzada.
Pero No Es que me jacte, Lamento.
Yo dí una forma en el barro
y mi mujer me dio el vientre
y Abraham
desde Canáan me ordernó:
«No te avergüences.
El mundo tiene que cambiar muchas veces
y hay que partir de Ur, siempre partiendo».

Siempre una cesta sobre el río
y el Arca sobre el abismo
y siempre el milagro de quien observa
y nos deja ser: Fieles o Desobedientes.

<>

EMPUJADO A LA TIERRA DE GESEN

El hambre empuja hacia la tierra de Gesén,
en el delta del río Nilo.
Y el faraón de la envidia
arde más que la grieta árida,
pica profundo... pero sé
como lo generoso del Egipto primario
que te acogió.
Ni odio ni envidia, así de simple.

Quien sin gratitud se guarda su riqueza
que no diga siquiera que entró
a la Tierra de Gesén.
Diga que el hambre se lo come todavía.

Sé humilde, simiente de Jacob.
Sé sabio, Vara de Isaí, y mide tu temperamento
cuando seas ungido, porque la Mano
que escribe las legislaciones,
la destroza con fuego,

Quien abre con su lengua
pasos por el Mar Rojo, seca las huellas
que conducen hacia Canaán, la tierra prometida.

Quien da 40 años de peregrinaje
da la fatiga de 40 más
sin ley y sin leche ni miel
y en Jericó no origina otra victoria
que no sea el dolor y la ira del opresor.
_____

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Thursday, June 2, 2011

Sequoyah: Nueva Edición, Contenido 77


Saludos

A LECTORES Y COLABORADORES

SEQUOYAH VIRTUAL Junio 2011 / Núm. 77. Nueva Etapa / Puerto Rico

La revista Sequoyah anuncia su temario y autores colaboradores para su presente edición Númerio 77

http://sequoyahmagazine.blogspot.com/2011/06/junio-2011-num-77-nueva-etapa-puerto.html

CONTENIDO 77

Carlos López Dzur
Fragmento de novela: Las Hienas /
«Las amarguras de Aníbal»
El poema que bendice
Oubao Moin / Isla de la sangre

Paula Corroto
El capitalismo entierra la literatura rusa

Dmitri Back
Literatura rusa actual

Chester Swann
Terror en el Patio Trasero
(Área de Liquidación Controlada, para América)

Francisco Antonio Ruiz Caballero
Selvas de Xión

Constantino Mpolás Andreadis
Hebe Unhart
Como si los personajes

La Twitteratura: breve, concisa, rápida y accesible
@anaivelisse / En Revista Literaria Online Libro a Libro

Juan Manuel Pérez Álvarez
Parte el mundo de nuestro corazón

Graciela Wencelblat
sin títulos / poemas breves

Liliana Varela
De la tumba y la muerte

Graciela Maturo
La tentación del abismo en la obra de Oscar Portela

Oscar Portela
Claroscuro / frag.

Alejandro Drewes
Frente a tí, Gaza

Arturo Cardona Mattei
Apocalipsis

Fanny G. Jaretón
Después del Diluvio

Carilda Oliver Labra
La vecina muerta
Anoche
Busco una enfermedad que no me acabe...
Vísperas de boda

Philippe Jacottet
La voz
El ignorante
Caminata al final del verano

Leonora Carrington y el surealismo

Gustavo Marcelo Galliano
La cita / cuento

Para participar en la Revista Sequoyah Virtual pueden enviar sus colaboraciones a Carlos López Dzur, fundador de la misma, al correo "carlos dzur"

GRACIAS

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Indice: Tijuana: Dolor de parto / Indice / Teoría de la sustentabilidad / Soliloquio de Salicio / Dedicatoria / Teoría / Segunda parte / Soliloquio / Inventiva social / Indice / Tijuana; Dolor de parto / Taínos / Biografía de López Dzur / en Sequoyah / Carlos López Dzur: Rebeldía con esperanza / Teth mi serpiente / Los sofistas / Fluye del cántaro / Vasijas / Plática de vecinas / Tantralia / Primera parte / Soliloquio de Nemoroso / El pueblo en sombras / San Sebastián del Pepino / Entrevista: En Vuelo de las Grullas

Saturday, May 21, 2011

Los 69 / El nuevo visitante / El oficio / Joven desempleado


Indice / Tijuana: Dolor de parto
Textos del poemario de Carlos López Dzur

Los 69


A sesenta y nueve de cada cien mil jóvenes
de San Francisco les ha visitado el templo
de sus cuerpos el alma predecible y diminuta
de una bala, utensilio sacro de la hombría
y el santo mal de la bronca, el lucro
despiadado que no se rinde al progreso,
sino conn rap de la muerte o el golpazo.

Es que sin pistola no hay bautizo citadino.
Es que sin revólver o cuchillo
no se dice soy sabio en la búsqueda
del pan y el beneficio.

En esta tierra de ilusiones y complejos
hay que tener estilo y tronar,
¿ah que no, pistolita?
y ser joven es sólo anticiparse a la ocasión
de consagrar la ostia y desangrar el aliento.

Bendita sea la calle
desde la sala de emergencia,
aquí que se ve el Cielo
desde una cama, tendido,
con el vino del suero
en las venas o en los labios.

Aquí se aprende a rezar
y a despedirse y se observa el dolor
del tamaño de la Santa Bala
que se jala con pinzas y escalpelos.

Diciembre 1995

*

El nuevo visitante

Basta saber que al bracero
que cumple con el jale
se le paga en dólares, señores,
y si vence la nostalgia
tiene para el regreso
y cumplir sus sueñazos
como el Rey del Tomate
(¡ay, pero que no se sepa que hay noches
parranderas con los jotos y las hembras
de los bares, y una semilla mala
que se mete en la sangre...
ay, que no sepa, del SIDA de la muerte,
el nuevo visitante de las ruralías!)

3-11-1992

<>

El oficio

Yo nací con pala y oberol
y las manos rudas me las dio
mi padre por herencia
y el valor del trabajo..

El me enseñó a soñar que edifico
una casa, que forjo una muralla
y tiendo en los caminos pavimento.
Entramo al pastizal con las varillas.
Desde chico, aferro mi vigor
al gran cepillo y al cedazo y sé secretos
del cemento, cargo fardos de cal
y en arena los vierto.

Soy uno de los sabios del hormigón armado
y, por hormonas, tengo una pizca de sílice
y sudor en mi frente y el color del sol que arde
y hábitos de madrugar a las 5:00
o más temprano.

Veo un poco de estrellas
con mis ojos y al aroma del café
lo sorprendo temprano, antes de irme...
con mi padre a mi lado.

<>

Joven desempleado

En días como éstos, sin trabajo,
ya nadie nos cita, ni a él
ni a mis hermanos.

Sin oficio de subir por andamios,
vienen otros, ráfagas noveleras,
sin mi sabiduría de zorro de la arena,
sin mis artes de amarrar el acero.

Otros que no trepan escaleras
ni levantan paredes ni encofran en madera
la sustancia que estructura
su invención a los aires,
su esqueleto a los vientos son los intrusos.

Otros que no zanjan su diseño de piedra,
raiz de los cimientos
y que, aún con pálida piel, son viciosos,
lamen el cansancio, están cebados de lentos pasos,
débiles en aliento.
Vienen y decretan mi vergüenza, yo soy el torpe
y desafortunado, el joven sin futuro,
el sujetos de escarnio.
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Tantralia / Primera parte / Soliloquio de Nemoroso / Teoría de la sustentabilidad / Inventiva social / Indice / Tijuana: Dolor de parto / Como una amazona / Sobre el primer beso / Plática de vecinas / Meiker del Mapoe y el Tocuen / El pueblo en sombras / San Sebastián del Pepino / Entrevista: En Vuelo de las Grullas

Sunday, May 15, 2011




INDICE

Dedicatoria

A mis hermanos Luis y José Manuel López, conocedores de la realidad viva de esta visión eco-tecnológica y cooperativista para el mundo, obreros que se proyectan como inspiradores e impulsores de sustentabilidad y defensa de la ruralías con la energía solar, eólica y electro-magnética... Ellos me han inspirado este libro que expresa con metáforas del bucolismo lo que ellos saben a través de la experiencia de la ciencia y la praxis: CARLOS LOPEZ DZUR


1.


En esta misma isla, donde me entristezco,
de Elisa tuve Delicia, mis descansos y reposos.
Estuve contento...
«¿Quien me dijera, Elisa, vida mía?»
recordándome que tus ojos fueron para mí
ecovisiones y tu respiro sobre mi rostro
aire limpio, sin impacto del carbono,
y que, en aqueste valle, el fresco viento
me fuera como molino que del prado
genera energía de alto voltaje.

Y yo estuve contento y descansado
sin temor que la dicha sea caduca,
vana y presurosa. Nadie dijo:
«el clima cambiará y no trae tormenta».
No rompió las cadenas de los vientos de Eolo
en las profundas grutas. Deterioros
a eficiencias energéticas no ocasionará
ni imposibles conyunturas para el reciclado
de materiales, vida con el pesaje alquímico
y responsabilidad vitalicia no desnutre.

No ya. Todo encareció, vuelto el desastre
y se esfumaron los ahorros
y lo mejor se fue al desagüe / con tu muerte, Elisa,
y ni tu delicia me ha servido de composta
cuando te fuiste así, tan de repente...

Me acuerdo de cuando dormí aquí,
en alguna hora, y ví al despertar
la delicia de Elisa a mi lado
como la mejor manufactura
del amor cariñoso de la tarde.
Era producto verde desde sus ojos,
dos lamparones de ahorro
desde las esperanzas.

«¡Oh miserable hado!»
¿Quien me dijera, Elisa, vida mía?
que ya no podemos recoger tiernas flores
porque tóxico / pesticidas / malos manejos
de agentes comerciales y peligros
mataron el césped, arruinaron el conuco
y un sol abrasador secó el riachuelo amado...

Por eso, Salicio, vino el día triste
y solitario y el que hoy observas no fuí.
Esta pesada vida y enojosa que me tiene
«ciego sin lumbre en cárcel tenebrosa»
es la ausencia de Elisa, aquella que, si viviera,
no me dejaría desamparado.
Era la vida natural
y sustentabilidad vitalicia.

2.

Ayúdame a elevar mis pisadas,
a sentirme como el viento.
Házme un poco más alto que el sendero.
Que mi camino tenga una noción
del ala que se agita
y salva algunos rumbos
para el infinito.

El riesgo, con su espiga
de erranza soterrada,
será una avecilla desatada, saltarina.
Es necesario que evada la captura
y venza el hundimiento.

Ayúdame a seguir
(como el sol que sólo se agota
lentamente y deja vida por doquiera)
el ritmo de la lluvia,
que escurra mi llanto después
de la tormenta y sea chubasco
a veces, esporádico y lento.
Que me lave en barranqueras de esperanza
y olvide la tirria amarga.

Suaviza el sedimento de mi cara,
relampaguea en lo abrupto
y lo desconocido.

3.

«Et iam summa procul uillarum culmina fumant / maioresque cadunt altis de montibus umbrae»
(Virgilio, Géórgicas
I, 82-83)

Entrégame esa luz, átala a mis pasos
como a un crepúsculo, no escuálido..
En mi corazón la guardaré como una estrella
y no imaginaré que por cielos cruza el trueno y deprime.
Despierta la palabra que se esconde, se olvida,
se alucina; bendice al que halla al ser más allá
de la trilla del despojo y el desvío.
No quiero verme en tierra ni en mar
ni en nubes denso, ordinario, cansado
y sin luces, pudrido.

4.

Quien viajaba las distancias,
con sus pasos mudos, sigiloso
en pos de una gacela, aquel
innato prudente del silencio,
su mirada hizo con fieros ojos
y fundó laberinos y supo
de las sombras engañosas
y atrapó el dolor, agazapado.

La prisa fue alimento
después de la celada.
El cazador es
un infiel con la alegría.
Sus manos engordaron
como rudos chacales de Kagera.
El dominio del entorno:
como torvo envangelio de pezuñas.

En cambio, la mujer es
una dulce amenaza con sus dedos.
Lo mismo teje un cesto que palabras.
Quien viajaba en silencio
lejanías del abismo,
parajes visuales de las cosas,
ónticos contextos,
no pudo jamás
hacer el primer verso.

5-12-1970

5.

Los violentos de la Tierra
son innecesario polvorín, rompe-nidos,
remóra, tormenta en el vaso de agua.
La humanidad que avanza a lo sublime
nada les debe, pues no entienden
el amor que sufre ni diseñan el perdón
que transforma la conciencia.
¡No se junte el pueblo de los tristes
con los gendarmes del remordimiento!
¡No se mezcle el criminal
con el creador de esperanzas!
¡No tiemblen los justos
ante el adulador de pánico
ni de alevosía!

¡Venga al rincón de penuria
con dignidad de abrazo y manos tibias,
que conozca las lágrimas
más nobles que el tormento!
Los criminales no son anarquistas
de sentimientos puros.

6.


qualis populea maerens philomela sub umbra / amissos queritur fetus, quos durus arator / observans nido implumes detraxit; at illa / flet noctem ramoque sedens miserabile carmen / integrat et maestis late loca questibus implet: Virgilio, Geórgicas, IV, vv. 511-15.

Quien está a la sombra del álamo,
al filo melancólico del nido, hecha una vieja
lacrimosa, hecha girones, echa legado
de fetos desgraciados, y fue sacada
a la calle, desahuciada, por no saldar
al banco la hipoteca dispuesta, convenida
en medio de la crisis...

Pajea rasca-buchera, pajarraca,
el nido arrebatado.
Los hijos son pibecillos sin plumas todavía
y no hay sustento alimentario
y muchos menos soberanía / autogestión,
planeado reino vivo en su vivienda
ni hay rey ni marido. Es lo peor.
Qud estás sola y él fue insensible labrador,
Durus Arator Pérez que, al filo melancólico
se fue a las borracheras, con otra grilla,
y tú, quejosa criada de los partos,
cinco pichones para el hambre díste.

Y así populea el chisme de que la noche entera
la pasas cautiva, at illa
flet noctem bajo las estrellas,
jodida y colmada en contornos tristes
del lamento sin que el banquero se apiade
ni las Fuentes Fluviales que te cortaran
luz y agua, y no se diga el gobierno,
la empresa privada es también
enemiga cuando te saca los muebles
a la calle y a tus hijos los reparten
a clientes con otras parentelas
porque enloqueciste...

Ni llorar es bueno en las colonias
de trágicos aradores y pastoras
donde ni hay esperanza ni soberanía.

7.

Movido por codicia, el que se va,
tripulante en las ondas de lo incierto,
alma que deja a patria buena,
a sus pastores de la ruralía, mal marino es.
Y sólo una vez lo ayuda el Señor de los Vientos.

Extracto de eklogué faltará
a quien no sepa de él su señorío
y cómo encadena en un antro profundo
los caprichos del Viento.

Escollo a la sabiduría es quien desobedece
a Eolo. Sean sus seis hijos, o sus seis hijas.
Imprudente el que burla el cetro que empuña
y la autoridad absoluta que tiene sobre los remolinos
porque todas las formas del viento son divinas.

Si Odiseo fue bendito / agradezca que vuelva
a la costa de la Eolia antes, salvo y sano
antes que retorne a Itaca, a su Claror
y espacios permanentes, agradezca su Habitar,
ecología de vida, patria y autosentido,
porque su tripulación no es digna
de la piedad e Eolo y con ella ha viajado
como en cobijo de canallas. Habrían sido
náufragos por no respetar con gratitud al Viento.

Tripulantes en ondas de lo incierto son
aquellos movidos por codicia y Eolo puede
ser fiero y destrozar sus barcos.
Excepción para él fue Odiseo.
Le dio una bolsa que contuvo todas
las energías constructivas, controlables,
bienhechoras del Viento y le dijo:
«Sácalas con prudencia y no las desamarres
por capricho porque la esencia de los vientos
y las Islas de la Eolia pesan al corazón,
parecen ecos de susurros, ecos y anhelos,
que, con 'dulce lamentar', son amorosos
con quienes sufren extravíos, mas no dañan al prójimo».

«Los vientos no son favorables a todo el mundo,
Odiseo», le dijo Eolo, «no al que codicia el oro,
y abre Tu Bolso de Aspas Invisibles,
ese truhán negligente y que destapa el espacio
como caja de Pandora y origina tormentas
y las iras divina provoca.

Eolo no da oro a piratas, no se vende
ni por la ninfa Deyopea que Juno
le ofreciera por esposa.
De chantajes de Hera se cuida
(¿por qué impedir que Eneas desembarcara
en Italia, por qué no liberar sobre su flota los vientos?)

Soberano es el viento; pero entrega una Bolsa
de sus fuerzas, una dosis de un amor
que no repite, cuando pesa corazones miserables.
Los vientos no son favorables a todo
el que los clama por ventaja.

8.

Arrectis auribus, que va a pasar el viento.
Claudite iam rivus / vayan a ver el agua satisfecha.
Abrete, bragueta del sonido,
para la polla aprendiz, con oídoz abiertos
y rumores arrechados, auribus, orejonzuelo,
que la Naturaleza principia la enseñanza.
El viento, obrero ha de ser con los molinos
y sacarás el semen de los cielos,
riqueza de los prados,
energía desde el pecho profundo
de los firmamentos... mira y oye, Sátiro,
jíbaro rústico del campo, el paso de la brisa
y aprende justicia del trayecto
de la Madre Benéfica del Cielo.
Carpen tua poma nepotes
(nos dijo ya Alma parens, la Buena Madre
desde la gran casa terrestre)
y que tus hijos recojan los frutos
y suban como ondinas al aire, deliciosas,
pero tú, subproductor de la electricidad
y el hidrógeno que se puso
en la atmósfera y en aguas bajo el cielo,
enseñad a los niños a cerrar las compuertas
de los arroyos cuando los prado beban
suficientemente. Claudite iam rivus, pueri,
sat prata biberunt.
Enseña a recoger
el agua de los techos y a que baje
a las cisternas de acumulo.

9.

Felix qui potuit rerum cognoscere causas.
Virgilio, Geórgicas, Libro II, verso 480

Feliz el hombre que está capacitado para descubrir
las causas de las cosas:
Virgilio, Geórgicas

Hay un padecimiento histórico que viene
de ignorancia, de quien nunca a la Patria
osa llamarla subenéfica madre,
geografía parental,
alma parens,
depositaria de todos los secretos naturales.

Estos hombres nunca deducen su Luna de cosecha,
no escuchan palabras mágicas en el viento,
ni velan la gravedad en los jardínes,
ni observan su presencia voltaica
en los soles que dan a beber a las flores.
Carmina coelo possunt deducere lunam.

¡Qué desgraciado es el hombre de órbitas excéntricas
a la que la Fortuna nunca le sonríe; qué triste
el hombre que no tiene imagen pura
y tiempo natural donde reconocer
su tarea, labores campiranas que adquiren
los secretos con palabras mágicas
de la Madre-Tierra!

Triste la ausencia de los seres divinos
o sabe Dios qué leyes intuitivas de Energía
y son los que permanecer
entre mortales, sin voces que vibran
con franqueza, con todo el corazón todo lo dicen,
ab imo pectore, desde el profundo pecho
donde se procesa la memoria de Elisa
para que no sufra Nemoroso...

10.

Desde hoy el aire canta, silva, anda conmigo,
me susurra secretos, se asoma a mis ventanas.
Será mi amigo; no dirá vendavales
por mucho que sea el Viento, lo comprendo.

También seré un hijo de sol.
Amaré su clorofila, su amor por cada hoja,
su ardor en mi frente, amaré su luz
en todas mis mañanas,
su transparencia que desoculta todo.
Su ausencia será deliciosa, menos tibia en mi noche.

Amaré las lunas que vea. Les diré
el nombre de mis bellas deidades.
Me observarán de hito en hito.

Aprenderé a agradecer, lo había olvidado:
Lo Bueno dura, siglo tras siglo, milenio tras milenio,
y lo que existe vale por su necesario sentido.

11.

Te lloro, Princesa,
entre los hijos de Het y las sombras,
hitos de sus creencias al oriente de Mamre.

Te lloro y te sepulto,
vagina precámbrica,
eva-profetizada por amor
a los hijos cuaternarios.

Te lloro cuando te guardas
en la cueva de Macpela
y mis ojos no volverán a verte.

Quedaron solos con el sueño
de su antiguo fundamento.
Cuencas amargas, en lloro, son hoy;
pero el pedestal es tu aurora.

Me consuelo por la heredad de tu concurso
(unido a tu cuerpo conocí la alegría).
La misma muerte que me aguarda
en la tierra de Canáan
es parte de tu apoyo.

En tu confianza fundo el tribunal
y cavo mis certidumbres, sustento el ser
(no por 400 siclos de plata que dí a Efrón,
digo que existo, no por los hijos
de las cuevas milenarias, digo:
Tengo amparo). Es por tí
que digo: Soy.
Por lo que díste a la vejez de mis días.

13.

... en lo mejor de nuestros sepulcros
sepulta a tu muerta:
Gn. 23: 6

Por tus ciento ventisiete años,
te lloro, amada mía,
y Quiriat-arba para las albas
de tu suelo te quiere, te recibe
y el Hebrón es hebra de luz
por tus caminos.

En laberinto oscuro, por tí
teje Ariadna e hila céfiros luminosos
como yesca delante de tus pasos
y son sus sigilos a hurtadillas.

En noosferas te dio ruta y radiancia
y en hadrones, fortaleza fértil
para que subas y bajes
y, en lo profundo, permanezcas
en los días séptimos del ser.

14.

Me gustaría que me llamaras molino
porque tengo aspas por pestañas
y soy el vigía que no puedo estar quieto
(vigía con brazos y ojos, con altura
y movimientos cuando me elevo sobre mi torre y giro).
Izo con banderas inefables la energía...
Entonxes, el golpe del viento pega en la lámina
del rotor que cargo.

Hay presión positiva de mi aliento por debajo del aspa
y produzco un resuello que por encima de ella
carga presión negativa en mis cuencas visuales.
Abanico de este modo mis ojos guiñándote vida
y pidiéndote amor por este espacio abierto
que yo me dí en la atmosfera después que separé
el día de la noche... me gustaría
que me llamaras Molino, porque yo soy
quien muelo la tormenta, dosifico la fuerza
y la violencia para que existas y consumas
lo que hay sobre la Tierra, ¡ay! amado,
hijo de Ki, no menosprecies el Viento
porque es padre de la Luna / Sin,
guardián de las fertilidades,
generador de sabias aguas de Enki...
y el primero que te amó soy
y quien te hizo promesa de abundancia
sobre los predios de Ninhursag
si alguna vez te vio destruirte....

15.

De las tablillas del destino, tomé este decreto:
Quiero ser la pestaña que abanique
el mundo con Su Mirada. Seré lo mejor del Cielo
que conozcas. Seré brisa, seré viento,
seré aire acariciador, no aire que salga
de amorffos abismos, imposibles de ver.

Seré Ojo para tí, torre elevada,
estructura que entiendas, redentor servido en técnica,
en pragmatismo... ¡ay, me gustaría que me llamaras!
Ojo de molinero divino, Eólico Molino, castillo de aspas,
ojo con que Lil guiña a Ki la Tierra
a contra cielo de An, en puntos cardinales
para tí forjados, explicados, entendidos
y tú, criatura mía, niña de mis ojos....
y si me llamaras Padre Viento, Enlil,
autor de los Molinos, arquitecto de ciencia
direccionadora, aerogenerador, tecnólogo de Eolo,
sacerdote de Bóreas y Ehécatl y Favonius,
te diré más secretos
(que datan de las separaciones
previas al Destino de Todo lo que Existe).
Con un beso de aire te potencio
el amor electrogénico.

16.

Si me llamaras tú Señor de Lil,
ojo del remolino con brisa acariciadora,
dios de los pestañares, o de las aspas
de los molinos, si me llevaras al hogar
en E-Kur, casa-montaña,
si consolaras a Ninlil, la violada madre
de la Luna,
yo te haría Kur-Gal,
gran montaña
para tus bendiciones
y no temerías a las tormentas
ni a los climas del enemigo perverso
ni a imperios que son autores de malogros
y deudas... dioses con el petróleo irascible
que daña los ozonos de tu atmósfera,
demonios sin la belleza limpia de tus suelos...

17.

Si me dejaras ser tu antena,
si oyeras con quien me enojo, por qué
no me placen los sacrificios fatulos
o los contaminantes,
nunca tendrías diluvios ni raza que te condene
a muerte energética, al hambre de entropía...
yo abro las Compuertas para misericordia,
no esquilmo al hombre que me ama ecológicamente
desde los tiempos remotos de Nammu
y el pacto de amor de Ninhursag...
si me llamaras dios bueno,
viento bueno del Ehécatl azteca, con aspas
que fuesen como las alas de Ollin,
yo te abanicaría el mundo, zona por zona,
de hemisferio en hemisferio, cuando lo quemen
las emisiones del efecto invernadero...

18.

Toda la energía de mi aliento
te será renovable, energía de tu sustento.
Vientos con potencia de grado 3 te serán
bendiciones en el Mar del Norte,
en la isla de Tasmania y en los Grandes Lagos
y me levantarás los más bellos altanes
más y más molinos,
esa mi ofrenda, isla de vientos eólicos
y el Juracán aruaco de los Viejos Taínos
me será en las Antillas Mi Sacerdote Maestro,
el Brujo invocador de mi Nombre
y que pid mi secreto,
el Verbo, la Mirada, el oculto poder
de mi energía, eletrogénesis inagotable
surgida de mi aliento, briznas en megavatios
con que yo muela el viento y reconstruya
lo que se contamina
con los hidrocarburos.

19.

Ne quid nimis / nada con demasía

a Yván Silén, Joserramón Meléndes y Néstor Barreto

Como altar eficaz, Yo dí la dualidad;
mi presencia, mis ángeles entonces reales en tus ojos.
Tu tiempo en el Edén fue casi el mío,
relojes de sol, ciclos planetarios.

Nada en el cosmos es caos.
En la tierra que te dí
puse el Silencio de tu ser-aprendiz,
niño de Sol, sostuve en tí la Alegría
del Loco de verano y la humildad
del que oye y ve y obedece.

Te dí la bicameralidad neural:
la hermosa esquizofrenia del poeta,
el mecanismo de los que alaban
al Dios de sus cimientos.

Nada tenías escondido,
nada que esconder de Quien
te dio su Voz todos los días
para que hablaras Verdad
desde la izquierda del Pilar
de la Sabiduría.

20.

A Dafnis, inventor de la poesía bucólica
y promotor del culto a Dioniso;
a Pan, protector del mundo virginal

De un montezuelo boscoso, posiblemente
ideo frigio, pastor del bosque,
aquel hombre
dafnis con alma de laurel
halló una tarde de verano que el amor
lo hizo ciego, y pensó en ser erómeno
del verso y Hermes lo amaría por eso
en el templo de cualquier montaña.
Y en los campos de laureles
por Apolo fue amado; en abandono de su madre,
criado por ninfas, en juventud, evitador
de bulliciosas multitudes, allende al monte
de Etnia, donde Pan le enseñara el canto
y a tocar la siringa, amar con dulces sonidos
e invocar el pensamiento, oír que la Tierra
conversa desde las vibraciones...
hay que honrar ese sueño que Pan duerme
cuando está roncando y las bestezuelas
que defiende de las cacerías
son lo que le despiertan... eso enseñan
las Musas, energías de protecciones,
eso deleita a Artemisa,
la misa de las artes en los labios,
en el canto, en la pasión
con las flautas y los dedos.

21.

Que nadie de tu corazón quite
el extracto de libertad que el campo da,
verdadera eklogué y selección de albedrío.
Que nadie te quite la verdadera hermosura
nadie / náyade / nadie / nay-ni ay-ni diez
que vengan como Nomia o Lice
o como Xenea, o la hija de rey que emplaza:
«Dafnis, sé solamente mío,
soy celosa y te ciego si traicionas».

Pues entonces: Ni haya diez ni una.
Que nadie quiera la doncellez
de tus huesos y el extracto de tu alma
porque son églogas que le debes
a los dioses.

22.

Un día, por quedar ebrio, ya engañado,
Aliquis lalet error / algún engaño se oculta,
dijíste Sí a las tentaciones, cedíste
el Pozo del Placer que se reserva a lo Eterno
y nos liberta por el Cuidado Divino
de ese pozo y su construcción de lo Habitable;
pero se lo díste a la caterva de la esquina,
a la inmediatez de una amante. Dále nombre...
Nomia o Lice, Xena, Fulanita de Tal,
la putica del cuánto más tanto...
Un día quedaste ciego en la inmediatez
de la materialización, tirado en el entorno morante
y dejaste de construir, o erguirte fértilmente
como el Pene de Pan, que cuida su líbido
y es fiel al propósito
la collere / cultura / de los bosques,
la defensa del pájaro cazado
y el ciervo y el conejo y toda liebre
del campo... hay un construir que cuida
el mismo crecimiento y sus espasmos y su vaciado
que lubrica el futuro… y en el construir que levanta
algo más que la colcha de lo eterno, Dafnis
tenía Tu prestigio y tu nombre y se elevaba tu pene
incitando una vagina realmente anhelada,
no la que hipoteca tus orgasmos
y te hace des-construir
la particularización de lo que realmente quieres.
Es por eso que ciegan después
de la amenaza, perpetuadores de mala ideología
y sepultureros de los sentimientos.

23.

a José Feliciano, el jibarito de Lares

La náyade que te dio castigo y te condujo
a ceguera o transformó en piedra
tu cuerpo hermoso o lo hizo despeñar
por algún precipicio una vez que deambulabas,
según cuenta Teócrito y Virgilio, no matará
la idea que se encarnó contigo,
el destino que tú representas.
Consuela tu ceguera con canciones
y no dejes nada al olvido.
Amor omnia vincit. el amor todo lo vence.

24.

«... y en cuanto esto se canta,
escucha tú el cantar de mis pastores»:

Garcilso de la Vega

Irredentos desde el alma,
gani-obrando con muerte
su nombre en todo el mundo
no festejan la vida, y dura como es,
sustancia del amor posible,
mienta el evangelio natural de lo vibrante.

Estos huérfanos desde el hueso
y los tuétanos del canto,
tracionaron con terror al futuro
y su ofrenda podrida es seña;
en los montes y las calles.
Se han cubierto las caras
tras un velo
a la sublime creación
tan necesaria.

25.

«... a caza, el monte fatigando / en ardiente jinete,
que apresura / el curso tras los ciervos temerosos,
que en vano su morir van dilatando»:

Garcilaso de la Vega.

Sus pasamontañas son la cobardía avergonzada,
desalojados han sido de lo bello.
Ellos se han llenado las manos
con fusiles falsos, andan a la caza
el curso tras los otros temerosos
huyendo, por su vida en escapada

Van incendiado, en pos de demonios,
la casa más noble
que se abriría por ellos.
Están hilados del trenzado equivocado:
la sangre se derrama en los cestos.

26.

Guerra son, Albano, estas ficciones, bombas,
estornudos, ruido vano, enfermo, de bulliciosas
gentes, mal atentas, mal intencionadas,
que no llamaría «ínclito gobierno del Estado,
/ Albano...»
Distanciado me ofrezco
a huída de las lujurias de sus tribus
y de vieja inmundicia sangradora
que sacó mis ojos como a Dafnis
y condenó a maldición desesperada nuestro tiempo.

Su monólogo no encuentra un eco noble
sino en la puerta brutal de las caducidades.
En la historia han de morir, sin nada hecho;
sin ningún fruto, ajenos, infelices, ignorados.

Sólo nos reconciliará el amor,
que es frente a frente, cara a cara,
consenso del pueblo,
pero en un Orden Naciente
al que nombro la Arcadia.

27.

Se excluyeron del abrazo colectivo.
Habían quienes les habrían querido,
pero trajeron el miedo y el cuchillo.
En su propia opinión
se llamaron los imprescindibles.
Quisieron difundir sus credos
y alegaban liberar y sólo ataban
a la escalera salvaje del asalto.

Pero las naciones les cerraron las puertas.
Detrás del portal de aquella geografía
se oyó la codicia.
La traían ellos en la sonrisa y mueca
de la boca, en el cálculo callado
de su gesto.

Había demasiado lamento
y mil pretextos para no quererlas.
Y el homicida seguía mintiendo
con su ofrenda maloliente.
Subían peldaños que ya subimos
y superamos.

El monte yo les cerró las puertas.
El pueblo sabio que no comulgó
con tales compañías me siguió
hasta el Pozo de Dafnis.

28.

«El arte es historia en el sentido esencial de que la funda en la significación señalada. El arte permite brotar a la verdad»: Martin Heidegger

Para que la Razón no se coma al hombre
como el nuevo instrumento de la boca que surte
millares de palabras y lenguajes, con dientes de la Techné
y molares de galgos predatorios,
gestos autoritarios y rígidos, condené la lengua helada,
y busqué si la racionalidad tiene alguna humedad
de salivosa reconciliación. Sea la poíesis.
(Nemoroso, como Dafnis, yo también
digo mis canciones y saludo
como Virgilio a Polión y Garcilaso
al marqués de Villafranca
y al Virrey de Nápoles.

Examinemos la encía, lo mismo que lo seco
de sus labios, veamos si el paladar tiene cielo
(epistéme, ser-a-la-vista, que sirva de Teoría).
Y si el hambre la vuelve depredante
sin utilizar otro utensilio, no brazos, valoremos
por qué queríamos Sofía, comprender contemplativo
para la custodia del ser en la verdad o la aletheia.

Vamos a esculcar los colmillos mordedores.
Nosotros los desencantados
de la Razón en que confiamos. No la pensamos bestia
agresora del hombre; no pensamos que la objetividad
se marcara homicida, perfección del totalitarismo.
Pedimos sólo phrónesis, solicitud prudente
en las prácticas de facto.

Asómese quien pueda a esa boca de lobo
que logifica demasiado y veamos si los presuntos garfios,
abajo en las encías, irrumpen boca a fuera
realmente agresores. ¡Ay! quisiera que no sean
cuchillos con mordedura triturante,
con tajaduras de muerte.

Hay que decidir, al menos, si hemos de tumbar
cada diente de esa boca y cortarle la lengua
con alguna sapiencia que tenga el corazón.

03-02-2

29.

Aquella que te cegó, Dafnis,
que mordió de Tu Hermosura
la Gran Radiancia del ser en su Verdad
y vació las aguas que guardaste en el Pozo
envenando el líquido y su pura transparencia,
aquel que de tí hizo burla con su nombre
y el tuyo, Polifemo, ha de ser
mucho fimo, polifimo excrecente
de las mentes perjudiciales,
trunco reciclaje de la líbido y el Eros
y en el Logos no hallará la fuente de su fe
ni la tierra pura de los budas
con senderos hacia Amithaba,
su tesoro... porque el tesoro como el hallazgo
de Delicia originaria es éste:
¡ah Musas! bella es la exhuberancia de lo vital
y de estos campos y la belleza del mundo,
como también lo dijeran Apolo y Dioniso,
es como el Pozo cuya agua no se agotará
nunca, nunca, y será dulce agua y profunda
como si saliera de lo más hondo
de la Tierra... a sí mismo se burla
quien nos burla, como pueblos,
Salicio, así se dolerá quien te ciega, Polifemo.

Con apego a sus odios quedarán.
Con locura inocente / y de todos protegida /
no verán a sus hijos porque hará la kármica burla
su presencia en los reinos y a quienes llamara
los ínclitos reyes y gobernadores,
primero serán en el turno del escarnio.
De sal serán las miradas de sus mujeres
y los cuernos de la verguenza,
antenas serán de sus pesares.
Esto ha de ser el sentido de honor
(del que se digne a participar del Nuevo Orden):
que guardes, tal como Polión me instruyera,
este principio: «No hagas el mal ni con el gesto
ni con la palabra ni quitando de otros
la paz interna porque eso duele más
que la boca del ojo en el volcán del alma».

30.

«I believe that the man choosing progress can find a new unity through the development of all his human forces, which are produced in three orientations. These can be presented separately or together: biophilia, love for humanity and nature, and independence and freedom»: Erich Fromm, The Heart of Man: Its Genius For Good and Evil (1965)

La madre verdadera, la biófila,
la hallas hasta en la cabra de cualquier rebaño,
hasta en la bicha que amamantó a Rómulo
y Remo. Padr(ES) el pastor compadecido,
el Cabrero Lamón, no cualquier cabrón
cabrero. Galatea, si es tu Amada, Silicio,
ámala porque es
hembra y mujer y da la vida,
la anuncia como la Blanca Biofilía,
amor a la Naturaleza y a la Humanidad,
amor que a veces se abandona,
pero que un día regresa...
La verdadera amistad no es engañadora
y no instruye a espaldas del amor verdadero
como Lycenia, pero Cloe vuelve
pese a los deslices, porque también regresa
el Niño Naciente, proveedor
del Pozo, la gran cisterna del progreso,
la dicha del perdón, el placer consumado
y el reposo de consciencia...
Esa es la nueva unidad de cada fuerza.
Esa la victoria final de los instintos y controles sociales
que han servido al abandono y la angustia
en perjuicio del ser-amor verdadero.

31.

Abandonado al nacer quedó mi pueblo
y yo lo llamé puerto rico y hermoso
del Caribe. Pude haberle llamado
el pequeño y abundante Pozo de Dafnis,
quien fue el compadecido, pero en territorio
de promesa, lo ví y estuvo abandonado...

El que vio por soberano techo
la Cueva de las Ninfas
desde el Guajataca es que ha hablado,
Saicio, y en tal valle lo ví y lo llamé
Culebrinas / Pepino / el reencontrado.
Ya no tenía forma de piedra o de mogote;
pero era el niño naciente, el mismo
por quien Lamon, el Cabrero
fue al auxilio.

¿De qué joyas y monedas hablaría
quien supuso que vendría quien lo criase,
ya sea que otra suerte de vida
le compadeciera cuando se vio en los montes,
ámbitos de la Sierra de Luquillo,
testigo entre pepinos del Salto de Collazo,
digno tesoro vivo del Valle del Culebrinas,
o el Cacicazgo Yagüeca
en cercanías de Añasco?

... y sobrevivió, el NIño Naciente y no fue con su madre
(fue con la biofílica presencia de los otros
auténticamente compasivos, los siempre agradecidos
de que una cabra existe, o un pájaro que vuela
y avisa como el perro sin alas,
sí, con olfato, o la leona celosa por su cría,
o la gallina clueca que proteje su nidada,
huevos de su crianza...

32.

Y la madre huyó, como dices, que huyera Galatea,
pero mira que Mirtale lo mira, mira cómo lo ama
la mujer de Lampn y las cabras, mira el biofílico regocijo
de la Cueva en el monte, mira el caído llanto
de Collazo esta vez nutrido de esperanza...
mira cómo vestida está Cloe porque ahora
tiene su hermano, vestida de alegría
para atarse al destino de su amado.
Te ha enviado la enseñanza
aquella que se fue, Galatea...
en toda Cloe su presencia hablará
sobre la nueva artesanía, leche y lana
a fin de que te afanes en labores y no en lamentos.
En todo Dafnis, el varón comprenderá el principio;
Cloe ama para siempre, no hay fuerza
que rompa estos amores, que pueda separar
a quiens así se han amado...

33.

«No encontrarás ni una mata de pasto que no tenga un ser espiritual arriba que le ordene: ¡Crece! Ese es su mazal... Y para todo organismo creado Él estableció una fuerza regente arriba, para impulsarla a su tarea»: Torah Rabá 10:6

Aquella que se fue blanca es como Vía Láctea.
Como estrella de sus Cielos y fuerza espiritual
del imperio de energía que a ella le llama
y sea su nombre Nereida / Pastora / Cloe /
la biófila Shekinah / la Presencia
cuya ley es hermosa y su amor es puro.
Recuerda lo que Dafnis cantara cuando inventara
el verso de pastores, la égloga del Verbo.
Creados han sido los árboles y las plantas,
los animales y los humanos y cada uno es Minín,
según su clase, Tipo / fenoTipo / biofílica min
de los reinos / que los varones habitan
con sus armas y sus avaricias...

Bistoniis habitata viris, levanto
la presencia de la Amada perpetua
el mejor de los fenotipos, apartado de la violencia
de tu lenguaje de lamento y las frigias armas,
Phrygiisque removit ab armis
et inritamen, inpius avari,
y el espíritu avaro
del impío... recuerda lo que Dafnis dijera
en el génesis temporal de las Cuevas de las Ninfas
cuando llegaron los arrebatadores
(los que esconden su abrazo
y no toman cuidado de los otros):
esconde lo valioso de ellos / edúcate a escondidas
de quienes ni obsequian respeto
ni conocimiento ni trascendencia
porque no admiten su raíz, sentimiento de identidad
y pertenencia, porque no desarrollan amor
ni interés en otra vida que no sea botín /
la fortuna de los frigios / tamquam tolli cum corpore
crimina possent,
posterior botín a costa
de la inocencia; pero, aprende de la Amada perpetua
quien, ‘blanca como la leche’
rechazó a los celosos y los criminales
y en favor de Acis, pastor de Sicilia,
ofrendó sus amores, su Mín / su fenotipo...

Recuerda lo que Dafnis cantara cuando inventara
el verso de pastores, bendita sea Galatea,
hija de Nereo, madre de los gálatas,
celtas e ilirios, quien a su sangre la transforma
en río y enseña los primarios lazos
de la patria. A cada grupo, sea uno según su especie
y cada orientación identitaria, según el Mim
y ser espiritual que arriba lo ordene...

34.

«¿Qué bribón, qué ladrón, aun cuando fuera un Dios, podría superarte en ardides de toda clase?. ¡Oh pérfido, oh sutil, oh tú, jamás saciado de artimañas!; ¿ni siquiera en tu país vas a abandonar esa pasión por la mentira y los engañosos discursos?»: Palabras de Atenea para descrinir a Ulises (Homero, Odisea, XIII)

Sea cada uno / una / como única y especial
en su tipo y una parte inclusiva e inobviable de su grupo.
Galatea, con galas de sabiduría, a Polifemo
le dejó la enseñanza: «Dentro de este marco orientativo
se me buscará: necesitamos yo y mi amado
que se entienda la plenitud del mundo
y mi lugar en él... que no me bese la boca el volcán
del capricho, que no diga satisfacerme
sólo quien me da oro, que no asesine a mi amado
otro que diga quererme, ¡oh, rudo Polifemo!
Que no digas tú ni nadie
que me diste Morada / Estancia /
Aufenhalt / geografía o lugar para habitar
si lo tuyo fue una cueva / el rincón / el padecer
y no en el ámbito abierto / rumbo a la Cercanía,
a la intimidad / porque sólo se habita en la verdad
del ser y no todo espacio se habita.

Para permanecer y perdurar,
yo, Galatea, presencia biofílica del ser,
no amaré al mentiroso.
Ni así al ciego que no ve ni el tonto
que no apiada y pide amor.
Tea de gala soy para ser eficiente,
sustantable y amada.

35.

Así como las montañas guardan
su ley oculta y desde la Selva Negra
por esta visión mítica de construir al pie de ellas
morada y habitarlas, Martin Heidegger se entretiene,
filosofa, así el Señor de los Vientos
tiene su cabaña, regala el Monte-Casa,
es decir, Die Hütte la Cabaña
y también con lejana vista a los Alpes,
con cercanía afectuosa por la Primavera
y el sustento conmovedor de ritos
en los Vientos y devoción interior
que explican el clima y las estaciones.

Cada pueblo tiene una visión
de protohistoria que esoecifica el espacio,
la hermandad traicionada y zonal
en el planeta que ocupa. El hombre asesina
cercanías, espacios originarios,
lugares otrora de luz y comunión consigo mismo
y el entorno y por eso hay Troya
y arde la guerra en la Arcadia...
lo mismo que en la desembocadura del Daguao
donde esuvo un arcaico pueblito de Naguabo.
Siempre hay un Cacimar, caudillo
que defiende su espacio y una Villa Santiago
que pasará a ser despojos.

Siempre hay un pueblo que pregunta
por su invisible rostro.
Este heideggeriano es Todtnauberg,
donde el filósofo investiga algo que pasa,
algo que Cacimar, desde Vieques,
tal vez entiende, o tal vez no, cuando muere
Pedro Mejía defendiendo a la cacica Luisa.

Tambiém Cacimar muere en batalla.
Para él, son las islas las que tienen
sus ocultas leyes, perentorias, eternas disposiciones
para administrar el espacio.

En alguna perspectiva del pasado,
posiblemente, Erictonio reflexione cuán triste
es que dos hermanos, su padre, fundador
de Dardania y padre de los troyanos,
se maten, rivalicen, en territorio de Arcadia
(son de ambos, tierra de origen)
y Yasión tuvo que serle querido,
lo haya matado él, Dárdano o lo fulminara
Zeus con su rayo.

Viendo cómo cocina en el fogón de su cabaña
Elfride Heidegger, el filósofo que mira la recámara
medita por qué habría que seducirse a Démeter,
la hermosa, pof qué escapar a Tróade
con manos ensangrentadas. Esto hace el hombre
y el enojo que ocasiona es el diluvio de los dioses
y el sino amargo sobre la Cuaternidad
y toda Arcadia.

Así como su ley oculta tienen las montañas,
un volcán tiene su ley oculta, una islilla
como Vieques, gentes del litoral de Tracia,
gente del mar Egeo, gentes de la Anatolia.
Hasta los desiertos tienen su ley oculta
y en el pie del Cáucaso, donde está la Cólquida
leyes ocultas hay y carneros fabulosos
cuya piel es Bello Sinar de Oro
y secretos de hechiceras
y ambición de los viajeros y peregrinos
del espacio.

36.

Esta es la ley oculta de tu bendición, Tierra frigia:
la misión del agua, fuentes que del río Sakarya
te visitan, házlas útiles, productivas
y éste, el desafío: huye del tumulto
porque como invasores de arrebato
llegaran los persas y los lidios,
romanos y galos,
árabes y cruzados, seljuks
sumados a otomanos y mongoles...

Mira cómo se llenó de ruinas Sakarya.
Polymestoris illic regia dives,

de Poliméstor, la realeza rica, gandalla,
y por eso se pidió en pos de ti
que se educara a escondidas
el niño del futuro, el precursor de las églogas
y vencedor sobre los Toros Monstruosos
de la avaricia humana.

¿Quién de la Tracia primitiva quedará
incorruptible como héroe, valiente depositario
y garante de los ritos mistéricos y ocultos,
modelo del Hallazgo Originario,
quién que sepa ordenar los espacios
y aprovechat los medios y que, de padre a hijo,
transmita el aprendizaje más sagrado?

¿Quién que se atreva a tomar los toros
por los cuernos y dormir las serpientes
y enlazar los caminos torcidos por discontinuidad
y desmedida especulación tendida
contra los más pobres y débiles?

Tierra de Cibeles y Attis, ¿quién vencerá
a tus castradores y pondrá fin a guerras tribales
del litoral troyano, quien restaurará
el orfismo tracio que te quiso inmortal
en profundos campos de la Arcadia?

37.

«Ahora el Dasein, en su condición de ser-en posee carácter de dirección»: Martin Heidegger

Y rumbo a qué, a dónde, en función de qué
va Dárdano hasta Frigia,
para qué el fundador de Troya
o lo que fue la Dardania de los asesinos
se detiene en Arcadia, pueblo que no lo quiere
y lo expuilsa, cuál quehacer se asigna
deteniiéndose en Frigia y del rey Teucro,
¿qué quiso? ¿Es de veras merecedor
de Batía, la princesa de Frigia?

¿Qué haría este Príamo Dardánida
si el caso fuese Vieques y viera a Cacimar
que protesta su presencia invasora,
qué dirá el Asia gobernada por estos colonos /
dárdanos del Norte de Tracia, qué
si son como Cristóbal de Mendoza
que castiga al viequense, qué dirán
caribes y taínos de esya isla
si son como el perro Becerrillo
que a dentelladas libra de amarras
al invasor cautivo... en qué dirección
va este tropel que por nada generoso
se afana en cercanía...

38.

«Todo acercamiento ha tomado previamente una dirección hacia una zona dentro de la cual lo desalejado se acerca para volverse determinable de su hogar propio»: Martin Heidegger

Ningún verdugo / asesino / fratricida
quiere el ser-en, cara a cara a su culpa...
no son ellos quienes buscarán la cercanía esencial
de ser persona / Dasein / o ser-acompañante
con ego generoso... no se acercarán, Salicio,
desde allí, bárbara Troya de dardanios,
a su aquí, bucólico, señero, misterioso.
Siempre van rumbo a la Cólquida
aunque digan que desean el regreso,
en su boca de Civilizados odiseos
hay un mundo despiadado
que ya juzgara Atemea y que es el suyo,
el del robo, el engaño, la artimaña.
Son los que no saben habitar porque nada
construyen; sólo despojan.
El peregrinaje es su Cólquida.
En el entorno de ese mundo no se puede habitar,
no se debe permanecer.
Tras sus bardas se esconde la muerte.
En sus colindancias están las Rocas Azules,
dos peñascos flotantes que baten sus mandíbulas
y aplastan a todos los que entre ellas
se abran paso. Asi de falsos son los puentes,
así de peligrosas las ciudades, nacidas
para tornarse ruinas y trampas mortales.
En la Cólquida no puede sustentarse
ecología porque al verdugo la Cuaternidad
no le importa. No vale el cielo, la tierra,
ni los divinos ni los mortales.

No es hogar posible donde va quien dices
que se acerca, Salicio... Con ego generoso...
no se acercarán a darse intimidad ni amada cercanía
ni con la cepa de los antiguos tracios.
Turcos del Norte de Anatolia
No con los primeros en: Rumania, Moldavia,
no con Ucrania (hasta el Dnieper),
no con Austria, Hungría, el Volga inferior
ni con Bulgaria. Les repudian
la gente de Egeo y Arcadia.
Campesinos del mundo que ofrezcan
bienvenida a quien sólo pretende
burla, pillaje, oro ajeno, escasean
y no los habrá nunca mientras
se pervivan con el ultraje de las ninfas
y el despojo de los herederos.

39.

«Ellos van a la guerra, combaten con la muerte a la vista... Y yo prefiero tres veces estar en el frente de batalla y no parir un hijo»: Queja de la hechicera Medea, hija del rey Eetes, ante Jasón, en Eurípides, Medea

En la Tierra de Nadie, hay serpientes
que no duermen. No hay modo de cobijarse
en lo profundo del ser,interiormente.
No hay nada que llevar, dientes mágicos,
sí, para la muerte. El precio de traerse
lo anhelado es tan sangriento.

Acaso hay tesoros o botines que ameriten
el precio de traerse, ¿el vellocino dorado
de un carnero? ¿Oro perdido que codician
los avaros y verdugos?

Hay en la Tierra de Nadie, donde falta
el aramio, la represa, el labrantío,
mujeres, como Medea, que son tan poderosas
como los civilizados que en la Colquida
se matan y aventuran.

La competencia en esos mundos
es uncir bueyes de vanidad gtandiosa
y ver que brotan de los surcos amenazas,
tecnológicos alardes de homicidios.

Para adquirir el vellocino, lo mejor
de la aventura de 50 navegantes
en la barcaza de Argos, el más valiente
vio a padre e hija, en la miseria emocional
de la Tierra de Nadie. Se repugnan,
unos a otros, padre, hijos, hermanos,
rivalizan encarnizadamente.

La traición es la magia de esos mundos.
Todo es tecnología de las muerte.
Nunca se avanza por cercanía en la Cólquida.
Duro es la ida y más duro el regreso.
El asedio de Sirenas, el ataque
de Escila y Caribdis.Son muchos monstruos
en la Tierra de Nadie, donde la Cuaternidad
ha perdido el sentido.

40.

«Sólo siendo Dios o bestia, el hombre podría vivir»: Aristóteles

«El hombre ya no era parte de en un sistema equilibrado de relaciones simbióticas con la otras especies. El hábitat tendía a quedar degradado; no estaba siendo rehabilitado por otros organismos con diferentes necesidades bioquímicas»: William Catton, Jr. La industrialización: Preludio del colapso


Le tienen miedo a esta situación que cunde
en Arcadia / toda Tracia / toda Roma / Anatolia central
y toda Grecia y la Cólquida / verse atado a Até,
atado a lo insensato y al engaño, até Mores,
a la vieja robusta, «de pies ligeros» y que,
por lo mismo al recorrer la tierra,
y ofender a los hombres, se anticipa a todos,
pero la Vieja de las Ruina / Fatalidad es llamada
no agradece ni ofrendas ni Litai ni oraciones
dichas para aplacarla.. La Fatal irrumpe con su aliento
lleno de bacterias / no quiere que nazca un héroe
un jasón verdadero / un heraclés /
zoon politikón / homo politicus / que no sea
lo que hoy abunda / bestia / guerrero de caprichos /
homo colossus / que lo destruye todo.

Cuando echen anclas en Salmideso, argonautas
del conocimiento, vean que allí yace Fineo,
ciego y adivino, lúcido y famélico.
También están las Harpías, monstruos voladores
con rostro de Até, garras y alas, robustas gesticulaciones
en sus pies ligeros; allí está el hambre
que ellas imponen a los visionarios,
a los rebeldes cegados por demonios...
y todo en medio del progreso dependiente
del consumo de recursos y energías
que deterioran el entorno
y el celoso ecosistema
de la Arcadia

Allí está la falsa sustentabilidad en ingesta.
Se depende de pactos fáusticos que hipotecan
el futuro a cambio de un presente exuberante,
la industria de homicidios, la noción
de guerra y esclavismo. Vean, arginautas
que la vida es más difícil y menos sostenible
Y con Hera se incita a Até Mores.
Fatalidad es llamada. Y con Afrodita,
castigo, humillación y llanto.

Cuando echen anclas la isla de Lemnos,
argonautas del conocimiento, vean que allí yacen
las mujeres sin varón, y una reina Hipsípila,
que no da culto a quien la castiga
y prefieron esye olor tan desagradable
de la plaga aque la complicidad
con el mundo insostenible
de su tiempo.

Allí está el hombre que no aprende
en torno a sus conflictos y sus ingratitudes
y problemas de eficiencia y sostenibilidad
de sus ejércitos y nadie quiere oír
sobre la función sustitutiva del engaño
del objeto / tesoro / vellocino que se anuncia
y se dota de cualidades que realmente no tiene.

Argonautas del conocimiento, cuando vuelvan,
de la Cólquida dejen allá la Fatalidad de Até,
la seductora maga del assinato, atada
sea Medea entre dos Rocas Azules
del mass médium, molida sea
para la no demanda de los consumidores,
salvada sea de la fantasía, diferenciada
sea de la necesidad respecto a lo que no lo es.
Y que no sea esencia de lo atemorizante
si con Jasón llegara a los reinos de Yolcas.


41.


42.






«En tanto balsa flotante, la construcción se desprende del terreno y de lo que este contiene... El arca de Noé manifiesta la idea de espacio, único medio ambiente posible, como mundo interior artificial, impermeabilizado que se propone como proyecto novedoso de autocobijo y autoencierro de un grupo frente a un mundo externo que ha devenido imposible»: AUTOR

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Rebeldía con esperanza: EntrevIsta a CLD / Kool Tour Activa / Teoría de la sustentabilidad / Las Partidas Sediciosas de 1898 en San Sebastián del Pepino / Carlos López Dzur / Algunas constantes en la poética de Carlos López Dzur / La puerta de escape / Los hombres se apendejan / Filosofía de la vida / Contradicción / Cabecita de metal / Es como un muchachito con diarrea / Riotious enthusiasm / Más vale maña que fuerza / El americano sensible / El sophós en la Era del Colapso / Los cuatro amigos del Bobo / La Madre de la Nación / El maestro / Crecer bajo la Mano Protectora / Las extrañas coincidencias / Los vecinos de enfrente / Los corajes de Rick / La ahorcada blanca / La uranofobia / Uranofobia / Revista Sequoyah

Friday, May 13, 2011

Teoría de la sustentabilidad / Indice del poemario




INDICE

Dedicatoria

SOLILOQUIO DE NEMOROSO / INDICE

1. En esta misma isla
2. Ayúdame a elevar mis pisadas
3. Entrégame esa luz
4. Un cazador silencioso
5. Los violentos de la Tierra
6. Quien está a la sombra del álamo
7. Movido por codicia el que se va
8. Del viento y el agua
9. Hay un padecimiento histórico
10. Desde hoy el aire canta
11. Te lloro: Dulce lamentar
12. ... en lo mejor de nuestros sepulcros
13. El ojo del viento
14. Me gustaría que me llamaras molino
15. De las tablillas del destino
16. Si me llamaras tú Señor de Lil
17. Si me dejaras ser tu antena
18. Toda la energía de mi aliento
19. Nada en demasía
20. A Dafnis, inventor de la poesía bucólica
21. El extracto de libertad que da el campo
22. El Pozo del Placer que se reserva a lo Eterno
23. A José Feliciano, el jibarito de Lares
24. No festejan la vida
25. «... a caza, el monte fatigando»
26. Guerra son, Albano, estas ficciones
27. Se excluyeron del abrazo
28. Ética a Nicómaco
29.


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SOLILOQUIO DE SALICIO / INDICE

1. Est, ubi Troia fuit
2. Hay un hombre de ayer
3. Cuando las palabras cargadas de amor
4. A Asinio Galo, hijo de Asinio Polión
5. No es una utopía de las periferias
6. Nacerá el Niño / Semilla
7. El niño desocultador y provocante
8. Galatea es como la leche
9. Una palabra rectificadora
10. Con ojo de volcán mi boca llora
11. El vientre parturiento de la sustentabilidad
12. La generosa estabilidad, el campo

<><><>

LA EXPERIENCIA MAS BELLA DE LO HUMANO


1. ... con los motivos de Teócrito
2. «... las culturas evolucionaron...
3. «El mundo físico posee una estructura dinámica...
4. Antes de hablar por impulso
5. El Hallazgo Primario no es la certeza
6. El hombre, digno de la ruralía
7. Deja el soliloquio, Nemoroso
8. Con enlaces de alta energía
9. «La esencia del construir es el dejar habitar
10. ¿Qué haces tú del habitar [das Wohnen]...
11. «... un escenario para representar nuestra vida
12. Lugar del habitar [Ort des Wohnens]
13. La experiencia ecológica del Ser-En
14. No toda construcción es una morada

<>

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