Tuesday, March 15, 2011

Los dos Montes de Isidore / Estéticas mostrencas y vitales


Los dos Montes de Isidore


«¡Yo utilizo mi ingenio para pintar
las delicias de la crueldad!»:
Les Chants de Maldoror, 1869

«Hice un pacto con la prostitución para sembrar
el desorden en las familias»:
Isidore Ducasse, 1868
Siempre ha de buscarse la Aurora.
Mal dormirse en el horror de perpetuada siesta
es la noche, maldoror de trunca madrugada
porque la Luz es satánica y lo constante
son bestiarios de terror, injusticia y guerra,
esas las visibles huellas bajo las estrellas,
esas las que son palpables bajo la luna
y se lamentan.

Abre tu boca de automático desplante,
Lautréamont, saca bestialidades atroces del corazón
de la noche y haz espacio a la Aurora de Maldoror.
Que la escritura se desate sola y digan que el Conde
mentiroso, alma pupilaria tuya, vio al impúdico dios y le dijo
'animal antropófago me hastías' y empezó a echarle
tiros como con su pistola, seis cantos disparados
arteramente a quemarropa, Isidore, pandillero
a la edad de 22, antes de Rimbaud, surtidor de visiones
del horror o hallazgo sentido en el sinsentido.
Mas van buscando iluminaciones,
ustedes satánicos, luzbeles en temporada
de infierno, condes malditos de lo surreal.

2.

¿De qué mundo hablarías tú sino de aquel atrapado
debaijo de la Aurora, la era de Mal d'aurore,
noche oceánica ---cráneo dentro y ---cráneo fuera,
con su
«inmensa magulladura sobre el cuerpo de la tierra».
La noche necesaria para copular con tiburones
y ballenas y con perros que ladran al infinito.
La noche en que llora el junco y habla la piedra
y los dioses y los ángeles son gigantes
de uñas largas y feroces, cómplices de epidemia,
raíces de amargura, disidencia y contención.

¿De qué se alimentará el hijo de un diplomático
en tierras como éstas, lejos de Montevideo,
sino del ejemplo de clases nobiliarias presuntuosas
y piojos parasitarios y deestripados gestos
en faunísticos ambientes cortesanos,
tanto que él ha de quererse
Conde de Lautréamont, algo así como un luzbel,
«Y yo, con alas de ángel, inmóvil en los aires
para contemplarlo»
todo, con la misma insanía profética
del Manfred de Byron, el Konrad de Mickiewicz
o el Fausto de Goethe, héroes del maldoror,
testigos de un dios divino en el burdel
del sobrehumano asesino que seduce
a Dazet y al efebo Mervyn, en la cúpula del Panteón
tras la columna Vendôme... ¡qué inútil protección
que se muera así como tú, adicto,
compulsivo consumidor de angustias sentimentales
y desdicha y mala voluntad sin grata
aprehensión de lo sublime!, .porque se está
en la noche con los excesos en la sombra
y lo numinoso, con la guerra de opuestos imposibles
como la tiniebla y la luz... y los creadores de ultratumba
son nefastos, pero se llaman divinos.

Son lechuzas de asalto con tu alma en pederastia
y ojos opalinos sobre un pozo de escondidas tarántulas,
¡ay, condecillo del opio! profeta del Otro Monte
---l'autre mont ---, donde el Cristo y su Dios
no van, mira qué lejos se está del infinito
desde el barrio parisino de Montmartre,
mira los diez ejemplares diez balas en el costado
de Dios que duelen como flores malignas
de Baudelaire...

3.

¿Pero que víste, Isidore, al otro lado
de la Aurora, alto en el Monte de Ti que te fuíste
de 24 años de edad?, a prisa y corriendo,
Isidore, defraudado de cuanto se llama
la inquietud de sí como eje formativo y corrector
del carácter, actitud general, relación consigo mismo,
la inquietud de sí como privilegio estatutario,
la cuestión del ser del yo del que hay que ocuparse
a fin de determinar el yo como alma –
o el alma como sujeto de acción –
o la necesidad de un maestro de la inquietud.
o la inquietud de sí como autoconocimiento...
o que víste? que no sea lo que yo también ví
como Alcíbiades en búsqueda
de algún Sócrates por genuino maestro...
5,200 negros ahorcados,
mutilados, quemados en hogueras
y la chusma de 1890 a 1960,
justificándolo, lo ví y me habría largado también
antes de conocer a dioses de la Noche
de los que trajeron viruelas a las Indias
y en la persona de «(...) un negro con esta desdicha»
se planta en estos reinos ) y mata
a 600,000 indios... ¡ay, en la Noche de Maldoror
los conquistadores consarampión, gripe,
peste bubónica son mi fiebre amarilla
y malaria para la Aurora
y profetas de espinaje para la CIA, KGB,
MI-6 británico, o la Mossad israelí todo ángel blanco
del reino del Otro Monte
Benjamin Franklin hecho de pilas luminosas
John Jay para Otto von Bismarck,
Wilhelm Stieber, mercader de ídolos
y pornográficos articulejos entre tropas enemigas
del burdel bajo el cielo que llaman la Humanidad.

4.

¿Qué inteligencia recaudas en los Cantos del Maldor
que sirva a esta Guerra Fría cuando se apetece
expresionismo abstracto, inopinante bisutería
de Jackson Pollock? Tuyos son descarnados ecos
que E. Howard Hunt no vendería, tus Cantos son
diez ejemplares, dolientes maldiciones...
y ahora los que vale son síquicos en contrato
para manipular el mundo a control remoto...
y el opio debe conducir a una modorra que silencie
su asco, ascos como el tuyo, náuseas
como las tuyas...

¿Qué lugar se te dará, Isidore, condesito
de folletín rocambolesco, cuando se comiencen
a descodificar tus claves secretas y artimañas
y se te vea nombrar lo encubierto del mundo
sin necesidad de espías, traidores, informantes
o parejas escandalosas como Verlaine y Rimbaud,
que apenas adivinan lo que dices,
porque andan perdidos como tú en el opio...

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Meditaciones sádicas / Estéticas mostrencas y vitales


Meditaciones sádicas


A Donatien Alphonse François,
Marquis de Sade (1740 – 1814)
Usted no se me asuste de que haya descubierto
el carajo bajo tela, el pícaro bulto en sus calzones,
bragas mojadas de una monja bajo su cama,
o una criadilla sin derecho a nada,
y a usted en cuclillas.

Que haya un Príapo caliente
hoseando en monasterios, o tal vez
en el castillo del monte, que no lo conturbe
y mucho menos se alebreste
... porque Justina se enamora
o ante la vista del Monje, algún ligón en fajina
es quien se complazca con el Otro, o con ella,
o con todas en harem, todas con sus insaciables apetitos.

Largamente negada ha sido la carne,
largamente ultrajado lo venéreo y hay placeres
muy dulces, demolidos con mucha decretalia apendejante.
Y vivimos tiempos de adversidad, miseria sexual
incluída, hambre de lo recto que hay en lo torcido
de los solitarios y esos escritores góticos,
que no son predecibles
y claman las ayudantías del infierno,
magia de los diablos azules... por eso me gustan
(y algo tienen entre manos) Matthew Lewis
y Ann Radcliffe. Imaginación, o ¡qué va!
hambre y sed de algo prohibido
y más sobrernatural que la conformidad
y la rutina por maña; hay que crear dilemas
(ahora que se resiste todavía la descripción acuciosa
de hombres y mujeres, plenos, minuciosamente
descritos en su líbido, pormenorizadamente
en su ira, o su rubor, o en desvergüenzas
de riqueza injusta y miseria atormentante...)
Es indispensable que inventemos desenlaces
hasta con diablos que se sacan de lo oscuro,
sacudir lo que antes no se dio por compasión
o rito iluminante... masturbar la sosera
y sacar leche o combustible o llanto.

2.

No en aras de una aparición
de pálidos mundos, no es lo que quiero
para los infortunios de mi Juliette o cualquier
niña virtuosa; yo no estoy 120 días en Sodoma
para que todo quede igual que antes,
la misma ley prohibidora,
la filosofía que no se goza en la cama,
las mismas quejas de esperar a una edad
o a un estatus o género que nunca se culmina...
... me llevo a Ambrosio al sacrificio
no donde hayan fantasmagorías, allá no,
donde haya gente, ruda y bruta gente, no magia,
donde haya violentos apetitos
y virtudes cansadas de la vida retrógrada,
donde haya mucho dolor y, de veras,
sea honesta la disyuntiva final, la simpatía
y se aprenda para quién se busca,
si para el exquisito torturador
o la víctima rendida y azotada...
... yo quiero que él sepa, si es monje
o si es homicida, yo quiero que ella sepa
si es hembra o ángel con aliento y vuelo,
vaporoso ay, sin sustancia, yo quiero colocar
todo lo oscuro de la psiquis, no digo vicios,
especificidades del alma, en el crisol
del rayo de luz sobre la blanca sábana...

3.

No te asustes, Ana, te contaré un romance
y el horror que contiene ilustra, sacude mundos
dormidos, apáticas consciencias... me traje
estos detalles de Sodoma y hay quien dice,
yo, con él, «ésta es la historia más impura
que se ha escrito desde que el mundo existe».
Es que esta historia, siendo bella, va al agujero
que conecta al intestino; no hay crueldad
ni siquiera un ultraje, sólo un evento
de regocijada sodomía...

Te contaré la historia de Eugenie de Franval,
y cómo la soñó su hermano y cómo avanzó
sobre remilgos y convencionalismos
y se armó de ironía, no de crueldad,
de ironía y Eugenie, al fin, seducida.
Puede que todo lo que sienta un libertino
subvierta la imaginación moral,
puede que vaya a galope, maniáticamente,
y gratifique el deseo, puede que agreda
y duela, que alguno se queje,
pero esta fue una verdadera historia
de amor y seducción
y soy el primero que la dice
y voy a llamarla en otra historia, Sophie,
y la voy a atormentar un poco más porque,
con el dolor, es que goza... Es necesario
que sorprenda sus umbrales de dolor y que me diga:
«Soy tu costilla dura».

Me ofrecerá un poco más de sonrisa y sangre suya
sobre las colchas... me devolverá la creación
y les diré a los pusilánimes,
vean esta causa, sincérense con estas sombras,
así somos algunos, y no sólo el inquisidor
es quien tortura ni son las brujas perversas
y dignas de que ardan en la hoguera,
ésta es la niña virtuosa,
la más pulcra que se tendió en la cama...

4.

Pero ella, como yo, no quiso que le explicaran
que nació de polvo, inferior al mismo varón,
o a quien se montara arriba de su ombligo,
o la expulsara como Adán siendo la primera bicha / mona /
liliputa / .., ésta ya no quiere blasfemia para sí
de la Iglesia Católica y por eso regala
la húmeda arcilla de sus fantasías y me dice:
«Ház con ella, Donatien, Marqués pornógrafo,
el canto de extrema libertad, mío y tuyo,
házme hembra sin génesis, o hilvana
al Adán sin misticismo, sin moral,
haz el crimen perfecto de los inculpadores
que adormecieron a nuestros cuerpos y los torturaron».

«Es la hora de escupir su ley y su establecimiento...
porque te ví sufrir, cautivo, por treintidós años
de tu vida privado, en menosprecio, escupido.
Diez años encerrado en La Bastilla,
trece años etiquetado como demente
por estúpidos rivales que se gozaron en verte triste
en el Asilo de Charenton...
y un mes doliente en Conciergerie, dos
en una fortaleza por revolucionario, cuatro años
en confinamiento total entre Bicêtre y Sainte-Pélagie,
¿cómo no vas a tener fantasías para llenar
la soledad con gozos y engordar el deseo
del que te disociaron... y qué de malo
has de ver en juveniles prostitutas
que llevas al Castillo de Lacoste, qué mal
que Anne-Prospère, en adición
a tu mujer, te haya gustado?»

5.

¿Quién es tu Juliette, quién puta es,
Donatien Alphonse, sino la mirada entristecida
que echaste sobre la mierda de Europa?
ironía sarcástica en torno a estas ideologías roussianas
de protesta iluminista, puño cerrado que aplasta
con fiereza lobuna la ideología de Hobbes
e hipócritas ingleses al mando,
a cual más vampiro colmilludo y chupasangre,
mentirosos embadurnados de kantismo en Alemania,
o de razón y terror en el París post-revolucionario...

Así de corruptor el Hombre-Bestia se pervive de fondo,
aliado con sátrapas sociales, sus consejeros
de Leviatán al pie de la cabecera,
igualmente indeseables en la madrugada
o en ritmo diurno con los castra-raíces,
mutiladores de rústicas inocencias
como la de los salvajes de noble aliento
que apenas aprendieron a vivir en las ciudades
y este mundo que juzgaste desde el Castillo de Lacoste.
... así es Juliette, la calculadora,
imperativo categórico inicial de hambre caníbal,
razón hecha venganza y escepticismo delirante
por tanta miseria irredimida, Domingo de Pascua
con Rose Keller que desde Arcueil acusara
«que hay que huirte o tirarse por ventanas
o altas torres cuando estás cerca»
porque, si algo mereces, no es ternura
ni sexo, sino encarcelamiento, jaula
en Château de Saumur, prisión
como entonces y siempre.

6.

¿Quién instauraría, si fuese posible, un Orden Social
reconciliador cuando la Razón tan amargamente
grita sus tajantes desprecios de todo a todo
y la naturaleza sensible y libidinosa
aún da alaridos por verse en carne viva?

¿Quién si la historia acumuló en sí tanta negación
de la bondad innata? Que nada queda, nada, nada...
sólo este cruento Reino de Terror.
Y tus textos transgresores por legado
para que cómodamente las Dworkin del mundo
te llamen Sade odioso, goza-putas, golpeador
de criadillas y epítome del posesivo macho,
Marqués marcado de sadismo amacharrado.
Precursor de los nihilistas,
negador de los valores cristianos...

¿Pero qué valores? ¿cuáles
la aristocracia tuvo que en tí mismo
rechazaste? ¿cúales tuvo
aquel materialismo europeo antes y después
de Rousseau o de Hobbes?

7.

«Donatien Alphonse François, are you
the freest spirit that has yet existed»:

Guillaume Apollinaire
Cómplice es tu mujer de lo que haces
y cada país con su mitología de afrodisíacos,
casi venenos, casi licor, todo el mundo mintiendo
sobre cómo se haría intenso un orgasmo
y el llanto tornado en muecas y en frenesí glorioso
pese a la angustia, la incertidumbre
y toda dependencia y temor a castigo.

¡Qué prematuramente te capturó la angustia,
Donatien Alphonse, reo en la Fortaleza de Miolans
y qué lindo se siente escapar y volver a Lacoste
con empleadillos cómplices que aman,
como tú, las orgías y Les 120 Journées de Sodom
y les voyages d'Italie, qué afortunado
que una bala de un padre disgustado no te ciegue
la vida cuando vindica el honor de la hija
que robaste, qué prematuranente triste
que no puedas ser libre para gozar impunemente
y que caigas en prisión en Vincennes!

Te condenan a muerte, pero qué interesante
e idónea es una celda en que puedas
conversar con el Conde de Mirabeau
y se contagien el erotismo, aunque sólo los vinculara
en rigor la Revolución, Francia y La Bastilla
convertida en símbolo de muerte y de revolución
porque allí si que se mataban los prisioneros
(sumados a rebeldes verdaderos y ladrones,
lo mejor del jacobinismo roussoniano)
y La Bastilla resumía la injusticia y miseria de la nación...

¿Serás de veras, Donatien Alphonse,
el libertino más sagaz, salta-colchas
con el espíritu más libre, serás el menos demente
de todos los que han pasado por los manicomios
con una canción amarga de libertad
y una dosis apetitosa y violenta de sexo?
¿Saludarán en tí el existencialismo radical
las futuras feministas, unas
como Simone de Beauvoir
o a 150 años de surgir la doctrina freudiana
neo-góticos rechazarán que veas
el patio trasero de las causas,
la conducta subyacente de todos los motivos
en el pan-erotismo,
el sentido de lo humano?

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Amonestación a Gilles de Rais

No te puso él, el Sol que prepara
en ringleras la vida, a ramal y media manta.
No te dio miseria ni retablillo para recogieras
pajas de las eras. Te dio olivares de Samaní
y en las mañanas de Tiferet,
salud, alegría de la vida.

Te llamó a armonía, a balance,
a su gran visión y como amabas
a Catherine de Thouar, no te dijo
ráptala, sino ve por ella y profetízale
un amor inmenso.

En casa de rey te puso
con Carlos VII y Mariscal de Francia
fuiste porque el Sol que prepara
las ringleras de la vida, quería
que alcanzaras el Secreto,
el que los Magos alcanzan en su luz
cuando dicen la Tierra es sagrada.

Y ella murió y te dolía
que no la amaste con la intensidad
que habías prometido.

En su lugar, preferíste la Fortuna,
no la que es por el Sol de Tiferet,
sino la que lleva a tuche y del alma
hace un jorro, no hija de Sacerdote.
De tu Ego hicíste un simulacro,
nigromante. Entraste a laberintos de perdición
y aún decías: «Amo la música, los placeres,
la Tierra sagrada, y defiendo la Libertad».

Te apartaste del Cerebro Oculto
y del útero que brinda alegría
y cuyo fruto es bueno.
Echaste mano de un retablillo
y recogías lujuria.

Mas quien te creó lanzó un gancho
de su amor y te puso como lugarteniente
de la Madre de Francia.
Ella por la Libertad dio la vida y habló de Vav,
la conexión del Altísimo, que es el sol
que prepara las ringleras de la vida
y el primer Estado confecciona
para la trascendencia.

El te puso en las tiendas del Arco
y víste la hermosura de la Doncella de Orleáns
y fuíste su lugarteniente... ¿Será cierto
que amas lo sublime? porque Juana lo es.

En medio de la guerra, la viste.
Gancho de redención tiró él
cuando dolido estabas por la muerte
de Thouar... «¡Qué hermosa es la campesina!»,
decías, aunque ella vestía de varón.
Como Diana es, como Démeter
que juega en los trigales.
Y su boca era un rayo contra el error
y las prisiones. Juana fue la historia
en su afán de romper la esclavitud
y el yugo de las imposiciones extranjeras.

Entonces, aquel que da las rupturas necesarias
y gira la Rueda del Destino, movió
las fuerzas con energía que no esperabas
y preguntó: «¿Por qué te decidirás, Gilles de Rais?»
... si fama y riqueza no necesitas, ¿qué?
Quien prepara en ringleras la vida,
te dejó que sirvieras banquetes,
cenas para los poderosos,
que dieras bailes
para que exhibieras tu garbo,
tu elocuencia.

En la suntuosidad hicíste casa hasta el despilfarro
y hablaste de pasión y de sabiduría... y él lo permitió
porque a ramal y media asta no te quiso
con tal de que protegieras a Juana,
la doncella de Orleáns y dijera al Delfin:
Hija de Sacerdote es, alma bella,
digna de las naciones, princesa es
de la Libertad; pero, a ella la atrajo
la boca de su Dios, el poder-ser de la Muerte
y los ángeles que le hablaban la llamaron
a sus mundos, el que es Porvernir
de recompensa. En cambio, tú dijíste:

«Quiero la vida, aquí y ahora. El mundo
es placentero y lo será aunque ella falte.
Con mis libros, con la música,
con galas de todo lo que es hermoso,
yo buscaré mi placer y desafiaré a quienes
han dado muerte a esa niña, mi adorable Juana».

A ella la prendieron en la hoguera
después de humillaciones y presidios.
De ella se burlaron y cometieron en su cuerpo
infamias, porque dijo que es virgen
y que, por su boca, Dios declara Libertad.
«Odio a los que te quitaron la vida,Juana,
doncella mía, yo te vengaré».

Y el que a él no puso a recoger pajas
de las eras, el que en palacio de Carlos VII
sirvió y con espada alcanzó fama y rango,
anduvo como perdido y la angustia
hizo su ego monstruoso.

En recámaras de su palacio
hizo profanaciones, bebía sangre,
y entraba a barrios de miseria
para buscar niños hambrientos
y elegía a los que, pese a su palidez
y flacura, pareciesen sombras de Juana,
la doncella que amó, trasunto de su hermosura,
Juana viripotente, enérgica,
Juana de nalgas calipigias y senos duros
(a los que ningún varón, so riesgo de la muerte,
besó); pero Juana no existía más,
Juana, puñado de polvo y ceniza...

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Profecía a los infanticidas

Y tú que tomaste el dolor demasiado en serio
y con la paz de espíritu hicíste añicos...
mataste, Gilles de Rais, mis palomas
y mis niños santos, infanticida.
Tu mundo asesinó a la Madre Fértil,
pero tú asesinas a la generación
de mis semillas sobre la tierra.
Traicionas a quien no dejó que tomaras
retablillo y fueses el obrero que limpia
las eras. No quise que te entendieras con dolor
y buscaste la paja y a la semilla quemaste.

Y tú, que dijíste Venganza, el más serio
y luctuoso de los dolores y tú,
que dijiste Depresión para autoderrotarte,
mariscal del pesimismo, y Yo, que perdono
hasta los buitres del miedo: ¿qué haré contigo
si no eres valiente y al Giro de la Rueda
maldices? ... no miras atrás si paciencia
exhorto cuando digo: «Espera y calla»
que no hay oportunidad al azar.
Giro para traer la Mano que atrapa,
retiro el rigor, y la mano se detiene y salva.

Yo sólo pido eso. Espera la Mano
que atrapa y detiene el giro del infortunio
porque la Mano de mi ángel
siempre envío al Monte de Moriah
y el hacha de sacrificio se bendice en la ofrenda
de Isaak... ¿por qué la Mano rechazaste,
tú, a quien dí la visión de Francia?
¿Qué has hecho que dices que no hay
libertad en tu mundo?

La Libertad es el afecto de quien dice
No al egoísmo, libertad es que la consciencia
en lo físico no quede fragmentada
y van 200 niños a los que niegas su kelim,
caníbal? ¿Dónde dejaste, a quien díste
las virtudes de tu alma? porque yo te mostré
la hija del Sacerdote, la bruja de las edades,
y te dije tan claro su nombre y te dejé
frente a su tienda, en medio de ejércitos
de libertad y resistencia... te dije su nombre:
Juana de Arco, la alegría de Francia,
la inspiración futura y eterna
para tu inocencia...

... pero he aquí, que en la hora
en que giro la historia y pruebo en el éter
a los que alegaron: «Somos leales»,
y debajo de los cobijos hablaron,
no hay Shiflut, humildad,
no hay sinceridad,
no hay misericordia,
no hay verdad,
no hay amor,
no hay fe,
entonces, zaramullo,
para nada me sirve tu Alma,
porque la escondes en Tinieblas
y te comes la carne de mis semillas
y violas la santidad, asesino.

Sunday, March 6, 2011

A la porreta con sus Padres Fundadores / La pregunta básica


A la porreta con Sus Padres Fundadores



«For the western media, our leaders make mistakes, they are naïve or even stupid, but they are never bad or evil. Our media do not call for Bush or Blair to be tried at the Hague as war criminals. The media have developed careful selection processes and hierarchies among their editorial staff -- termed 'filters' by media critics Ed Herman and Noam Chomsky -- to ensure that dissenting or truly independent journalists do not reach positions of real influence»: Amy Goldmann

¡No sean ilusos, demagogos!
Al pueblo llano, a las grandes mayorías,
les importa un bledo el cuento de los Padres Fundadores
y los héroes cotorreros de la patria!
A los clasemedieros cada aniversario o natalicio

les viene guango, les da un pretexto
para irse a la Montaña y respirar aire limpio,
o sucio cuando lo halla en su camino,
él se va a descontaminar la psiquis.


Eso de fiestas de patriotas ni le va ni le viene
a menos que tenga un cargo de burócrata de gobierno,
sea un candidato a escaño, lambiscón
de políticos... Las clases trabajadoras
se sospechan la aventura de sus dirigentes
de masas y sus voces valientes. Y no son ésos

de las epopeyas. O las caricaturas.
No van a quitarse un día para oír sensiblerías
de engañadores, monsergas de ladrones
y opresores del proletariado. Se toman el día feriado,
sí, se lo toman, pero no van a loar fantasmas
del pasado, arcaicos opresores.

El pueblo tiene su lógica y su sabiduría parda.

Lo que importa es ese asueto que
compenssa el trabajo diario y obligado
con un descanso en el medio; dicen
que mejor se van por las cervezas frías, la parrillada,
el día de campo... «ya los tiempos del Bobo
pasaron». No hay por qué gesticular patriotismo
si, en el fuero interno, lo entienden.

El sistema, el partido, las cliques dominadoras
se las gastan creando de charlatanes
un nicho de señores:
todo un señor virtuoso del Nixon mañoso,
espiador, brutalizando estudiantes,
todo un cuasi-endiosado Reagan,
bombardeador y cómplice de muchos exterminios,
sendo pendejo de sonrisa encantadora
y mediocre vitriolismo de Great Communicator.

Los criminales de guerra / mata-indios / mata-apaches,
perpetuadores de esclavitud del negro o espionaje
a la izquierda y al progresivismo, se endiosan.
Con mentira acumulada se pergeña el atavismo.
Con retazos dispersos de virtudes vitriólicas
todo se saca de su contexto social;
se inventan fechas de agasajo para demonios
que deben ser olvidados, gente
que no hizo otra cosa que fundar la política
como una mercancía para esquilmar
pueblos crédulos, aunque empiezan a despertar:
quieren su tajada del pastel, al menos,
garantías del empleo, la renta justa,
la vivienda con patio, lejos de los arrabales
y escuela eficaz que libre al futuro jovenzuelo
de pandillas, ascenso social para no sudar en la pizca
como el jornalero agrícola sin documentados.
Derecho a no estar hostigado por el odio,
derechos a tener voz cuando suben impuestos
o cortan beneficios por los que han trabajado.

Esa es la inmensa parte de la muchedumbre,
esa su forma de autofestejarse
y mandar a la porreta los Padres Fundadores
y tanta fecha hueca, majadera,
en la agenda de los políticos, de Washington
a Jefferson, de Adams a Lincoln.


13-03-2007 / De «La revolución profunda»

<>

La pregunta básica

a Lolita Lebrón, Blanca Canales
y otras revolucionarias puertorriqueñas

Sovev kol almin / la luz que brilla dentro
como Jasidut, alma del conocimiento
dentro del alma: Lección kabbalística de Torá
¿Desde qué perspectiva mira usted
su presente hacia el futuro? ¿Desde qué eco
o cuánta luz? ¿Desde alguna modorra heredada?
¿Desde el auto-admitido embotamiento
de su asombro crítico? ¿Consumidor de propaganda
porque dizque somos entes globalizados,
culturalmente neutros, impotentes receptores pasivos?
¿Neo-liberales por decreto? ¿Hijos de las tinieblas?

¡Pues, yo no sé de cierto dónde se ubica usted!
Me lo sospecho, pero yo le voy a decir
dónde el revolucionario se ubica, aquel que mejor
vibra caundo su inconformismo es indispensable
y lo vuelve el eterno hereje que no renuncia
al asombro, que explora, desmiente,
examina, clarifica, afina y pule lo que existe,
el status quo, la causalidad manifestada
en injusticia... yo le voy a declarar lo que en kabbalah
se llama Compañera, consciencia compañera,
proveedora, hijificada para el sustentamiento
del revolucionario.
.
La palabra es Raiá, ser que se mira cara a cara
en el otro y el Otro, puede ser Su Pueblo.
Raiá significa Compañera, la que da la misión,
el propósito y perspectiva de crear / sustentar
la realidad en la historia,
siendo uña y mugre, si es preciso,
con lo real para que no pueda ser falseado.

La Compañera de la Revolución
vista como conscuencia, es anti-falseadora
y colaborativa y es que su esencia es Amor,
corazón con el que puede dialogarse
mirándose a los ojos como dos vivientes de Jaiá,
como dos compañeros que se coauxilian
cuando la tarea es unificarse en la acción
ijud hamaasé para ver la profundidad del futuro,
omek ajarit... ¡Es que no estamos
en los mundos perfectos de las Emanaciones!
y ella, la Compañeta es imprescindible
como Ijud / Unificación.

Ningún ser disgregado por la propaganda
es revolucionario y neoliberalismo, globalización,
conservatismo para el gobierno, derecha reaccionaria
y vocinglería patriotera, son consignas sectarias,
divisionismos, especulativas aberraciones
para matar la alegría y la provisión
que da la compañera.

La pregunta básica del revolucionario
ante la realidad que observa es:
¿cuán bien tengo aprendido este vínculo amado,
cuánta luz de Ella me brilla dentro del alma,
soy capazde ver a las dos luces, una que brilla
en la Humanidad entera,
una que me rodea como Sovev kol almim
y hasta mi cuerpo penetra y me identifica
con mi pueblo doliente o no tengo por compinche
otra cosa que el mundo se estupidiza
y tropieza y tropieza porque es ciego
y sus lazarillos, puros engañadores
que lo ajotan contra los muros del lamento?

07-09-2005 / De «La revolución profunda»

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El hombre extendido: Indice / Entrevista / Vivencia en inautenricidad / Indice: Heideggerianas /

Saturday, March 5, 2011

Excepcionalismo / Los civilizadores


Excepcionalismo



«I believe in American exceptionalism, just as I suspect
the Brits believe in British exceptionalism
and the Greeks believe in Greek exceptionalism»;

Barack Obama, presidente de los EE.UU.
En principio, creo que en toda persona
hay una sensibilidad, anhelo por algo superior
a sí mismo y lo que tiene. En todos, una curiosidad
y una inocencia que tarde o temprano se adormece.
No se crea el poeta ni el sabio el único sensible,
el único que no sueña dormido y el único
que observa el mundo, cuando su brutalidad
saca chispas al alma y enciende el desencanto.

Es un proceso largo, contínuo, gradualizado
éste que transforma la inocencia en añicos
y basura estorbosa para abrir la codicia
y el resentimiento y echar escrúpulos
de amor a las cloacas.

Es tan dura y camaliónica esa hazaña
que persigue y asfixia al niño,
al adolescente, al que crece, con imágenes
que no le pertenecen ingénitamente,
pero que te las sirven hasta en platillos
de plástico, o las tomas a mano pelada
para que dejes de tener la visión de mundo igualitaria
en la cual cada ser, aún los que pasan a la imaginación
como Barney el Dinosaurio y cada hombre,
sea especial y merezca su caricia,
su porción de abrazos, dosis confraternizante.

En algún momento, se pasa esa película
del excepcionalismo, que «yo soy el mejor
y tú, el pendejo, yo soy el sensible,
con grandes misiones y talentos, yo,
el que salvo y nadie es especial, excepto yo».

Van a decirte eso. Dicho asi, a sumirte
en juicios de competitividad rivalista,
en sectas de ego, para que enjuicies al prójimo
y lo imites, lo oprimas y te convenzas
de qie existe uno que será la Bestia,
Barney prehistórico
ante el dominialista que quiere ser
el dirigente del mundo, el único sensible,
el único sabio, el único idóneo,
e investido con grandes misiones
y la prerrogativa de todos los derechos.

04-06-2010 / De «La Revolución profunda»

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Los civilizadores

Cuando el amor se vuelve una mercancía
que se paga con la falsa moneda del desprecio,
entenderás qué es exactamente el invasor
que llega a tu playa, o se asoma a frontera.
O pretende que bajó del Cielo
coronado de plumas solares
o luces de colores.

En los mitos, los endiosan como aquellos
que instruyen sobre un amor que es mejor que el tuyo
o una libertad que es más profunda.
Lo primero que te piden es la tierra
(puede que oro, o cobre, o maderas
de tus bosques, o el litio que no sabes
ni para qué sirve, te piden adláteres
y hospitalidad, porque sus armas son más convicentes
que tu lealtad a lo tuyo, nadie en tu tribu
es tan generoso y tan puro como para darte
lo que ellos te ofrecen, dizque protección,
desarrollo y progreso). Puede que te pidan
las hembras de tu casa para forjar una raza nueva,
superhombres, los excepcionales que ayudarán
a forjar un imperio... pero, al final, descubres
que la liberación ofrecida ni es completa
ni auténtica. Es un espejismo por el que has renunciado
a tí mismo, a todo lo que tuvíste, que no has conquistado
la condición de apropación del capital divino
ni aquel naturalmente dado, que poco o mucho,
era tuyo... descubres que no eres dueño
de las materias primas y las herramientas de trabajo
ni la tierra a la que díste nombre tal vez en dialecto
que ya comenzaste a olvidarlo, tal vez hablarás
con otros rostros, que son trabajadores
pero que no te entienden...
entonces, entenderás qué es exactamente
el invasor y cúal ha sido su legado,

24-06-2010 / De «La Revolución profunda»

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Indice a cuentos de Carlos López Dzur / El trabajador / Poesia Política / Bitácora personal / Julio Carmona / Bosque de Palabras / Mester de Obrería / Fernando Dorado Gómez / Uno de cada 3 españoles es antisemita / Poemas de Extor Martínez / Arte y Letras / Helios Buira / Amor y Nutrición / Kabbalah / Cuando la tarde muere / Privadamente / Cantos de ignominia / Rodolfo Virglio Leiro / El luto diario /

Friday, February 25, 2011

¿Por qué escribí esta novela?: Berkeley y yo


Por Carlos López Dzur / poeta y narrador

Esta novela, cuyo personaje central se llama «Pirri» (Pedro Enrique), trata sobre un «secuestro metafísico», sobre una intrusión ajena en la vida de un niño. Es una metáfora onírica del estado de mi psiquis cuando ocurrieron ciertas cosas que repudié con toda mi energía. En este sentido, esta novela es sicológica más que filosófica. Es una novela sobre mis alucinaciones, estados casi esquizofrénicos y obseso-compulsivos que experimenté, callé en su obviedad, pero que superé mediante un estudio autoexplorativo que me indujeron a la filosofía.

Siempre he preferido callar estas cosas; pero un escritor no puede. El sótano en que Pirri se encierra es una caseta, o almacén que se construyó en mi casa para guardar cosas; allí tendimos una hamaca, en que solía mecerme con uno que otro de mis hermanos, los pequeños. Colgarse de un pie es algo que soñaba, pero alude a las mecidas de la hamaca, a ese sótano del símbolo. Lo que importa de tan sencilla trama en esta novelita no es la acción, sino una circunstancia que azuzaron mis emociones durante ese tiempo. Un aislamiento buscado, deseado, para escapar de los «invasores», porque no eran imaginarios. Venían a casa 3 o 4 veces por semana, en grande número, y toda la semana uno que otro, alegando amistad y simpatía por mi familia.

No creo que yo haya sido odioso. No fue una actitud nata y morbosa; pero yo los rechazaba. Robaban el tiempo que fue de mi familia para nosotros, en nombre de una Amenaza Apocalíptica, o una irrupción divina que juzgará a los seres vivientes y pondrá a los no merecedores en «lagos de fuego y azufre». No sé cómo yo soporté esos cuentos por tan largo tiempo; pero, por impotencia, comencé a hablar solo, a tener pesadillas, a maldecir en secreto, imitando burlonamente voces de esos exponentes del Jucio Final. Imitaba la voz meliflua de un tal Loperana, las carrasperas del Hermano Alberto, la engolada voz argentina de Braulio Pérez Marcio, anunciado «La Voz de la Esperanza, Apartado G, Caparra Heights», y fue como caí secretamente en esos estados que define mi novela y mi coraje reprimido llegó a ser tanto que cortaba los capullos de las flores de hibisco, antes de que afloraran tan hermosamente rojos, los destrozaba con espinas que cortaba de un limonero. Hacía mi vodú, ceremonias de asesinato, atravesándolos con espinas, maldiciendo algo que representaban, antes de despachurrarlos. Sacaba los pistilos de las flores con ritual caníbal y esos juegos, al parecer niñerías o travesuras, se hicieron metáforas esofagarias en mis sueños... pero nadie culpa a un niño de 8 o 10 años por esas extravagancias.

Por destruir los capullitos del hibisco, llegué a sentir mucha culpa, como si hubiese matado a alguien. Ciertamente, ese capullito, con pocos días más de crecimiento, sería algo bello, no una megáspora... ¿Por qué yo hice estas cosas? ¿Y cómo superé esa etapa? Ese esfuerzo de descodificación es lo que se desprende de mi relato... Al madurar, pude enfrentar esas imágenes y replantear mi extraño / retraído / fantasioso / carácter de niño. Y todo comienza por aquí... veamos...

Mi madre fue una mujer amorosa, hacendosa, consoladora y servicial, con talento para todo, lo práctico, lo artístico y, aún lo intelectual, pero vivió enferma y, así su vida se me introyectó con sucesivas imágenes durante mi niñez. Intensamente achacosa por el asma, así la recuerdo... arrebatando el aire a la vida. Me obsesinó el temor de que que pudiera morir. Era delicada y bella, aún en su enfermedad, sus rutinas de ama de casa.

Descubrí una de las cosas que le hizo daño: la hostilidad religiosa, la transformación de su estilo de vida. Un periodo abrupto es éste en que tuvo que renunciar a pequeñas vanidades que antes le habían dado felicidad y asueto; pequeñas vanidades, digo, porque dentro de las limitaciones económicas y la tarea de criar a sus primeros hijos, siempre amó las carteras bonitas, los perfumes, el maquillarse y cultivar amistades, comprar algún detalle para obsequiar a otros, compartir el alimento con el vecino, ancianos o desprotegidos. Y éramos pobres y mi papá medio «codo», muy pragmático.

El no creía en la Gracia, sino en el trabajo y disciplinar los recursos. A veces era más que austero, duramente acerbo con Dios. Mamá no. Sacó una raje judaica de los suyos. Papá no. El era un hombre muy educado, ex-veterano, rayaba en el ateísmo con muchos resentimientos y conflictos callados, quizás porque amaba tanto a mi madre, como yo, y culpaba a Dios de su poca salud, la muerte de su primer hijo y muchas otras cosas.

Mamá no era fiestera, pero un día cierta denominación religiosa, con sus comefuegos evangelizadores, quiso edificar un templo y ganar feligreses. A fin de coauxiliar el objetivo de una iglesia bonita, con salones de clases, irrumpió en la zona en que vivimos y, entonces, en casa con malos signos. Para mi familia, se acabó el paseo, ir a Fiestas Patronales, beber el café tradicional (ahora se ha de tostar garbanzos), se prohibió la carne de cerdo, se acabaron los horarios de TV para los hijos, la tarrea de sintonizar «Calle Abajo» o la telenovela «La Gata», no se pudo conocer cómo fue su desenlace al no seguir más las imágenes y escenas de Lucy Boscana Esperancita Martínez o Helena Montalbán, ya no habría Gabi, Fofo y Miliki, ni horas para ver a Gaspar Pumarejo, aquel Don Francisco pionero... Se corría a apagar el televisor o el tocadiscos, o la radio, por la visita súbita de los Hermanos del Juicio Final... y mamá dejaría de pintarse los labios.

Ella no era fiestera, insisto, pero ahora, si es posible, se ceñiría a una falda larga como beata cuando subiera al poblado... Tendría que dejar a un lado esas revistas de las que leía, en Bohemia Cubana, Modas o Caretas las novelas de Caridad Bravo Adams, o Corín Tellado, y ya no repasaría las modas y bordados que ella misma se cosía... ahora habría que leer a Elena G. de White, la profetisa, y Biblia de desayuno, almuerzo y cena. Una tiranía de socialización selectiva entró en vigor en la familia porque Cristo viene pronto, como ladrón en la noche, y no se puede perder un minuto en distracciones... y la casa nuestra fue un subcuartel, donde había que meter a todo el vecindario y recibir a los evangelizadores, diez o doce extraños, y proyectar diapositivas a todo color en una pantalla, después de cantar himnos y muchas oraciones de 3 o 4. Se viviría para ganar adeptos y propagar La Palabra...

Para mí, apenas pubertario, fue un alto precio para que le devolvieran la salud a mi madre, orando por ella, si ese fue el pretexto real para invadir nuestra privacidad, no ya un viernes en la tarde o el sábado hasta la noche, todos esos sábados y tres o cuatro días a la semana, en adición a unas caminatas hasta el templo... y, en la casa, a preparar café con leche (café de garbanzos) y bocadillos para ese tropel... ya ni TV ni privacidad ni tiempo de diálogo para los hijos; ya hasta mi padre se cohibía de contar sus cuentos / chistes / bromas / de cagaos o pedos, o historias de Juan Bobo y Pedro Urdemalas, ya no se hablaría de política y nostalgia ni de Cuba ni Fidel Castro,sque eran la novedad en esos años de la Revolución Cubana y la Crisis de los Misiles. Prohibido cagarse en Dios o decir linduraS, o hacerse la puñeta, si las urgencias adolescentes, lo animan. Te sale pelos en la palma de la mano, o te vuelves demente, dice Elena G. de White... Cambió el mundo de todos, padres y hermanos, desde que se decretó por prioridad edificar un Templo / una Academia cristiana / porque el Señor está cerca y viene pronto... y tenemos que ser la Familia Modelo, la Sagrada Familia en este barrio.

Yo siempre he sido un buen oidor, pero no un papagallo. Lo que oigo y me inquieta, lo medito, lo pregunto de mil formas si lo juzgo extraño. Siempre me ha movido una inquietud por el misterio. Creo en lo Sublime y me fascina ver en luz lo que oigo, hasta soñar y fascinarme, porque lo que oigo lo llevo a mi Inconsciente profundo... y no dudo que enloquecí por un periodo, hasta que parejamente, me eduqué para liberarme y sincerarme con mi madre y decirle: «Ya no soporto ésto», y comenzamos a hablar y poner límites. Y mi diálogo con Mamá la curó. Claro, hubo una ayuda extra, con el pastor nuevo / de apellido García / y llevaron a mamá a una clínica y a la Iglesia se le dijo que la familia necesita aire y todo ese tropel en una casa, semana tras semana, año tras año, les asfixia. Cuando dejaron de llegar, el asma de mamá cedió y fuimos más felices como grupo familiar y la verdadera fe retoñó. Yo lo ví en un sueño: mis capullitos de hibiscos, cruzados por espinas, se renacían, floreaban en tiempo de Pascuas.

Me hizo tan feliz dejar de ver las piernas obesas, peludas, de tantas beatas, de tantas mujeres sin maquillaje, con faldas largas. Se acaba el secuestro metafísico. Ya nadie me diría que exigir pruebas a Dios de su existencia, o la de sus ángeles o lo ultransensible, es pecado. De todos modos, yo los veía. Me levantaba de madrugada a encender la luz para un mejor cercioramiento de creerlos, verlos. Mas desaparecían... ¡Ellos sí me quitaron esos ángeles, o las voces inaudibles! Mas cuando dejaron de invadir, ya no sería yo un adolescente pedante, descreído, al que le Diablo lo posee... nació en mí.la verdadera espiritualidad. Estudié la Biblia de rabo a cabo, leyéndola completa muchas veces, enriqueciéndola con extrapolaciones de otros Libros Sagrados, y viendo siempre lo mismo: Que la Sabiduría está en el saber interpretar lo poético, del mismo modo en que se infiere de un sueño las guías sublimimnales y se capta su esencia. Ese día «mi Pirri» dejó de ser excéntrico, loco o poseso. Era libre, al fin libre, y yo con él. Ahora sí podría bailar y asumir mi adolescencia.

En uno de mis blogs resumo la trama, con la ayuda de quienes la han leído: «Berkeley y yo es una novela sicológica, filosófica y poética, escrita por Carlos López Dzur. Narra la historia de la adolescencia y juventud de «Pirri», un jovencito de la clase alta mexicana; repasa eventos vividos junto a su hermana (Caterina), su primer amor (Cèline), su contradictoria relación con su amigo (Jeremías Campas), quien es su rival amoroso y, sobre todo, da cuenta detallada de los seres invasores que llama Vampiros, Pájaros Negros, Demonios, Don Nadie y otros apelativos, que sugieren su gran problema: la esquizofrenia que prácticamente le induce a la soledad, a una breve reclusión siquiátrica y a su fracaso como estudiante, pese a su inteligencia sobresaliente.

La narración de López Dzur nos lleva, poéticamente, a su mundo de fantasías, su religiosidad, su deseo de liberarse de las obsesiones. Y, finalmente, al recurso de imaginación que utiliza el personaje para darse alivio: cometer un crimen, ritual liberador. Descúbralo usted al leer estas páginas que sirven de marco para un análisis filsófico del subjetivismo absoluto».

Al repasar algunos de sus mensajes codificados, el amigo, poeta y crítico Extor Martínez, observa: «... Idealismo versus materialismo. Sancho y don Quijote, Marx y Hegel, el filósofo de la praxis y el escolástico metafísico, el ser y el pensar, la metáfora y el misticismo, y demás derivaciones, torcimientos y desviaciones. Retomando la premisa antes expuesta, la novela del máster Carlos López Dzur, Berkeley y yo, se inscribe en esas dos concepciones del mundo. López Dzur ha escrito una novela con un enfoque auténticamente filosófico. Con la peculiaridad estilística que tiene la palabra (dixit Bajtin, al referirse a la prosa literaria) y a través de una forma autobiográfica ficticia, haciendo uso de una riqueza lingüística y, además, sin otorgarle concesiones al realismo literario que registra vidas acartonadas, el autor nos ofrece una obra que retrata de manera dramática el conflicto entre el ser y el no ser; la rivalidad casi esquizoide que enfrenta en el personaje principal a su «vergüenza cartesiana», su «arjé» berkeliano (es decir, un dios subjetivado) por una parte, y la cobardía de no aceptar como determinación del espíritu la existencia del mundo sensible; un debate interno de la conciencia «superyóica» del personaje protagónico, adiestrada e indoctrinada para adorar falsas representaciones y fetiches abstractos, creados en los talleres, aulas, oficinas y cubículos de la gran vanguardia pequeñoburguesa que vive y sobrevive gracias al patrocinio y orientación del mecenas Yorch Berkeley, cuya filosofía ha renacido como «paradigma neoliberal y globalizador» y que se vende o se endosa como «estrategia del éxito gerencial», solo aplicable en el campo de la «meritocracia competitiva».

López Dzur publicó recientemente en páginas electrónicas esa última novela suya titulada Berkeley y yo. La estructura narrativa de esta obra tiene un valor poético y asimismo está dotada de una semántica del pensamiento que invita a la reflexión: Ektor Henrique Martínez, profesor universitario de Literatura, crítico y poeta».

Otros de sus lectores, Panyu Damac, me escribió: « ... 'No tiene ningún mérito pasar por la vida sin vencer al interno rival'... Y el nuevo mundo por venir será dado a los justos, el adán cadmón, un hombre aparte, capaz de embriagarse, y dar a luz a la sabiduría, y al verdadero gozo de vivir, un hombre sin pretensiones, ni soberbias, ni ánimos por alcanzar lo infinito, un hombre conforme consigo, porque ha vencido al verdadero enemigo... Un ensayo para detenerse a pensar, y a reflexionar. Muy aleccionador
».

indice / Berkeley y yo

Friday, February 11, 2011

Poesía política: Carlos López Dzur


Indice

 Psicopatía del conformismo social
¿A quien echar la culpa?
El colmillo artero
Las tareas
En oposición de os nihilistas

4. Manifiesto emergente de los Carbonarios
5. Manifiesto del interés propio
6. Manifiesto del Desmantelador
7. El relato posmoderno de las Grandes Ilusiones
8. Su menú de palabrejas
9. Plegaria de James Galus Watt



^

Psicopatía del conformismo social

Tal vez cuando discursan sobre radicalismo

y mencionan izquierdas y revolucionarios,
o sanbenitan a herejes y los delincuentes

cualquiera sean los tiempos,
se pensarán muy sinceros.

En el mundo hay violencia que no debe justificarse.
Y mucha es la violencia propiciada
que inician los agachones, 

cómplices de atropello.

Hay mucha injusticia y se tiene miedo hablar

y tomar partido, e identificarse
y ser sincero es ardu, si ha perderse algo

(inclusive la vida); pero, hacer de la mentira 
una forma habitual de mudez, es 
perpetuar la comunicación entre cómplices. 
Quien mucho calla no es prudente
y le caerá mierda encima.

El que calla otorga y hay que saber ser sincero
sin que tiemble la boca, o cedan en demasía
las rodillas y se salgan los pedos.

Los gobiernos no informan estrictamente la verdad
al pueblo. A nadie. Son ocultadores 

de los ultrajes que cometen.
Los mecanismos de control son artificios opresores.

Los partidos programan sus lealtades, no son
libres, no son críticos. Son los primeros que mienten.
Son las instituciones de la brutal inconstancia
contra los tratos interpersonales.

Tramitan componendas y venden el país a intereses
que no son los beneficios que demanda el votante,


2.

Este hombre común y corriente, el trabajador,

la inmensa masa. es también la gente que paga impuestos, 
se rompe la osamenta edificando obra pública, 
buenas carreteras, escuelas, hospitales, planta física
para la gran industria: los truhanes.

No hay suficiente información ni prensa 

para decir con ellos, con toda constancia: 
«Opino que merecen más de lo que damos».
En los periódicos lo que quiera
el que paga, es lo sale a luz y común

es cobrarse con tinta la mentira,
oficializar el embuste, el desprecio,

Suma a las tergiversaciones la tele.
El gran dueño de la empresa no se corta el cuello
con la daga, si alguien se tiene que joder
que sea el pobre, quien más sufre y

no sabe expresarse ni adornar la pantalla.

Sí... El empresario manda.
Su noticia, aunque sea tergiversada, 

es la que deja ingresos, sube puntaje / 
ratings en los mercados.

Al pobre hay que patearlo como siempre,
decir que se vaya donde hieda su culo

a distancia si es indio, negro, o de algún modo.
 proscrito, mal tatuado, inculto... 

Y el pueblo, mayoría de conformes,
clasemedieros apenas, con ambición de avanzar
en arribos sociales, dependiente de sueldo,
temeroso de represalias o recriminaciones,
se agota en tareas de conformismo
patológicamente satisfecho.


3.

Desde el puto lugar donde se encuentra,
se incapacita para vínculos sociales, 

afectivos, solidarios, dignos de llamarse sólidos.
Le da vergüenza gritar en una marcha.

Si el motivo es la explotación del indio,
o el maltrato a las hembras, o violaciones de niñas
o de niños, vergüenza siente de ir.
El no quiere regañar a nadie.
Ni al cura, o al diputado descarado y pillo.

La mayor patología es portarse indiferente.
Querer ser neutro.
Le faltarán remordimientos o más bien
los cojones para muchas cosas,
pero, ante la disyuntiva de ir a defender a otro,

defender ese lugar del otro que habla
del amor carente, lo corroe la culpa, 
como si su conducta social
fuese realmente «inadecuadamente motivada».

Estos psicópatas de la inercia despolitizada
no tienen la capacidad de aprender 

de la experiencia viva, rostro del vecindario, 
espejo de sus expectaciones

9-08-2007

*

¿A quien echar la culpa?
Dijeron que la pobreza es culpa del que es pobre
y que no hay escuela allí / el barrio o gueto /
porque el pobre no quiere
(aún cuando todos sepan que son politiquillos
quienes niegan recursos, esquilman
el erario, matan dirigentes, sofocan
a las marchas), un sincerote / sabio
de en su opinión de sacrosantas mierdas, 

se llena la boca por decir...
la pobreza es culpa del que es pobre.

«Estoy en contra de todo comunista;
el que protesta ¡carajo! es revoltoso,
si lo matan es culpa temeraria, no del carabinero
si lo desaparecen por algo ha de ser.
El orden, aunque no sea perfecto, se respeta».

Pues bien: estos psicópatas tienen
su egocentrismo exagerado.
Si ya comieron ellos, ha comido el mundo.
Si lo han privilegiado, aunque no lo merezca,
él no hizo trampas, es que Dios le envía suerte
.

Es que él debe ser primero 

y primero yo antes que nadie.
Egocentrismo exagerado e incapacidad 

de amar al prójimo. Véalo calladito siempre 
que media beneficio y en su bolsillo se aguarda.

«Nada es gratis; no debe serlo; 

pero peor ser pendejo».

02-06-2007

*

El colmillo artero
Estos sinceros, con colmillo artero,
tienen teorías de lo irresponsables que son otros

(nunca ellos) y lo que transporta 
el destino caprichoso.

Hablan sobre los hábitos de vida 

que explican el fracaso
para quien no persiste ni lucha ni se afana,
pero ellos mismos no tiene plan ninguno
excepto la jactancia, cara dura al decir...

«La violencia es mala. No construye. 

No genera nada bueno».
Pero su hijo está en la guerra y él va a la Iglesia
cada vez que le cuentan de soldados que matan
o paramilitares o asesinos oficialmente autorizados
para este contubernio de la muerte.

Estos sinceros, de conveniencia y pose,
están dispuestos a creerlo todo.
A callar con gritos a quien le ponga mollero.
Sueltan mierda por la boca a chorros.

Sus políticos pueden ser amorales, vendepatrias,
pero fueron electos y, ya en el poder, 

hay que perdonar sus robos, coersiones, 
sus violencias, hurtos y las razones
por las que arrasan, quitan, desorganizan, 
matan como impulsivas mentes criminales
vestidas de etiqueta, enjoyadas, bien pagadas,
pero socialmente como hienas, putas hienas...


9-28-2009

*

Un discurso sincero-sicopático,

Cada año entre 200,000 y 400,000 niños
en adición a los que ya mueren 

por diversas razones,
morirán de hambre, sí, señor, de hambre 

en países nuestros
(donde los conformes, con discurso sincero-sicopático,
con temblor de quijadas hablan del Tercer Mundo
y la necesidad de globalizar neoliberalmente,
para evitarlo. Dizque es necesario

pertenecer, obedecer a los mercados externos, 
defender libre empresa
y neo-explotación y neocolonialismo,
enterrar a las izquierdas, matar a Fidel Castro,
a Chávez, a Correa, a Evo, a,cualquier

Zelaya o al enemigo...

Billones de dólares se canalizan para ayudar
a los bancos. Enpero, al niño hambriento que se lo lleve
el diablo... al mara-salvatrucha que lo revienten a tiros,
al que proteste que lo fundan en los calabozos,
al disidente de izquierda que se vaya a Cuba,

a Palestina, a Afganistán,
y se muera de hambre.

Los sinceros patriotas del discurso blando y sicopático,
héroes tienen, no son los locos ni come-candelas.
Son los prudentes que esperan el futuro, 

cruzaditos de brazos,
sin entregarse al cinismo religioso,
pero sin poner dedos en las llagas de nadie
especialmente si son los triunfalistas
los narcos, los intermediarios

o nuevos dictadores..

Armados están de silencio y es mejor no oírlos
ni presionarlos porque te fusilan
con su sinceridad. Con ésto,
defienden a sus amos.

*


Las tareas

... porque vivimos en un mundo lleno de dolor,
alguien tiene que echarse la carga
de consolar al que puede.

¿Quién ha de tomarlo por tarea?

Unos no van a querer, hay que saberlo.
Alguien ya se anticipó a llenarlos de una tirria
que es lepra y pústulas de fango,
pero al que pueda hay que decirle que hay algo
así, bajo el polvo y los pantanos,
como un pétalo de loto, o muchos pétalos
que no se contaminan...

Unos seres, desde su corazón o su razonamiento,
se han convencido de que no hay futuro
y el presente es lo único a la mano.
Alguien estuvo diciéndoles que ni siquiera
hay sentido, que es mejor No-Ser y practicar
el odio, desaparecerlo todo, 

hacer el daño máximo posible
antes de echar el último respiro; pues, uno
(hasta que no haya sido convencido de la patraña
subjetiva, individual, egoica, de esos predicadores)
tiene la dura tarea, 

decir que no es así,
no es así, no... ante la mirada 

de un mundo lleno de dolor.

... por eso nace el que consuela,
el terco que lleva la osadía a un pedazo
de papel, o al espacio del aire, al eco
donde se pueda cobijar una palabra

reconfiguradam utopizante
sin ese extremo del acábese todo de una vez.


El revolucionario es el poeta 

que se atreve decir lo que otro
se ha negado a escuchar

por siglos.

*

En oposición de los nihilistas

... es que nos han convencido de que no hay propósito
ni belleza ni inocencia ni dignidad ni libertad.
Que esperar desespera. Que la angustia
es lo más sublime y lo más trágico
y, sin embargo, alguien nace parecido al loto
y se hunde en el agua y se lava el espanto.

Uno que divide en dos el pan que se come,
aunque no pueda hacer los milagros
de alimentar multitudes...
El nace para consolar y echar sobre su espalda
lo que duele; el tiene buen vientre
para moler dolor y abrir ojos de ciegos.

Unos sólo tienen una canción en los labios
y es la misma tristeza que se pausa
para ayudar a que se detenga
el dolor en el más triste aunque sea un momento;
para eso nace ese terco que sabe que bendice
aunque le toque morir después
de haber cantado...
porque aún las mariposas con sus muchos colores,
sus vuelos, su afán de agitar flores
y escarbar el polen, viven brevemente.


9-08-2007

*

Manifiesto emergente de los Carbonarios

A los primos en las barracas
Todos somos aprendices de la Libertad,
sólo aprendices. Buscadores de justicia.
Ser libres es como hambruna que no acaba,
como sed que jamás se mitiga.

Como el carbón que, apagado parece,
y todavía arde y quema la piel desesperada,
el dolor de la labor es sagrada, carbonarios.

Primos, el Sol ya no ilumina nuestro bosque.
Y en las venditas sólo queda nuestro luto.
En La Rochelle han ejecutado a los sargentos
y los Maestros de la Venta nos desmoralizaron.

No sacaron la cara por los que están sedientos.
No apoyaron, cobardes, al que pidió
la lumbre libertaria. Son los apoltronados.

Todos somos aprendices, carbonarios,
una veces débiles, cansados, lerdos.
Otras veces temerarios, irrefrenables, suicidas,
negligentes; pero, siempre aprendices,
ante una Cruz a la que ataremos tiranía.

Ante una corona de espinas que al opresor ceñiremos,
ante unos clavos para taladrar de pies y manos
al que ofende a los pueblos, logiamos,
pues el hacha merece el enemigo y la sal
es la señal emergente del ahora.
Unjámonos en sal. Evitemos
que se pudra el escarmiento.

Aprendices, la Santa Alianza desde Austria
nos ataca con desdén. No es sólo Napoleón
el enemigo y no es sólo Fernando, rey
de las dos Sicilias. Con espada nos esperan
los Borbones. En Cataluña, nos sofocan
huestes de González Bravo, despiadado.
Y si el desánimo subsiste, nos acaban.

«Luchen. Salgan a la calle. Que no sigan
matando a los sargentos carbonarios.
Vayamos a las Jardineras, alimentemos
los hambrientos. Son hermanos».

Pero no confundan la senda
de esta logia con venganza rencorosa,
con La Mala Vita,
con La Camorra
con La Mano Negra
que nada tiene de Bazard, Dupont,
Lafayette, Boinvililer.
Ni los Grandes Iluminados.

«Limpiemos de lobos el campo».
Por Mazzini, Cavour y Garibaldi,
por los Buenos Amigos.
Limpiemos de lobos el campo.
Que las fieras no se acerquen.
Purifiquemos con carbón el aire.

*

Manifiesto del interés propio

¡Oh, envidia, raíz de infinitos males y carcoma
de las virtudes! Todos los vicios, Sancho, traen
un no sé qué de deleite consigo; pero el de la envidia
no tal sino disgusto, rencores y rabias:

Miguel de Cervantes Saavedra
When the fist fortunes were being made
in the Industrial Revolution, they undoubtely engendered
resentment among some people… it was tempting
for people to believe the wealthy people profited
at their expense. That's the root of envy-motive:

Helmut Shoeck
Un fantasma de resentimiento recorre toda Europa.
Brinca la barda y llega al hemisferio.
América recibe el Manifiesto de los Envidiosos.
La codicia es intrínseca, pero, en ellos, zarpaso,
alianza con un odio que ni lo propio suyo
lo contenta y disuade.
Mirad que cuando mira al rico por tradición,
lo mirado se caga en los calzones.
El que dijo «libre soy, pues, en abundancia
me libré de miserias», mañana dice: «El miedo
ya me quita lo que tengo».

La seguridad obnubila libertades.
El envidioso quiere el Social Kingdom;
el que tiene quiere paz y no la encuentra.
Grita con todas sus fuerzas:
«Dejen mis arcas tranquilas. Son mías».
Se siente como Zeus cuando le roban
el fuego del Olimpo.

Los prusianos se asoman. Tiembla América.
Son estatistas conservadores y compulsos,
leales al estado veedor. Y los neo-nacionalistas
perros de colmillos afilados. No serán compasivos.
Son victorianos tardíos que no temblarán
como cuáquero en la mufla de estos días
cuando hilvanan, hipócritas morales,
su vil entrampamiento. Que no vengan entonces.
Que no vengan.

Como panacea de cada mal sobre la Tierra
hartan su Estado Paternal, con sus versículos,
un paternoster que despoja y ofende:
(1) Santificado sea el nombre de la Envidia.
(2) Sea hecha su voluntad en cielo y tierra.
(3) Dános un pan por el que no hayamos trabajado.
(4) Perdónanos las deudas del consumo y la tarjeta de crédito.
(5) Así como nosotros nos vengamos en las míes
de los campos ajenos, pues, no tenemos nada
(6) pongámosle la prótesis al mendigo a quien falta
la mano, o al que renco se arrastra de un pernacho.
(7) Añadamos los dientes al mellado y el ojo al tuerto.
(8) Concedamos boletos de ida y vuelta al vagabundo.
(9) No metamos en cárcel al que pide, bien sabemos
que no hay tiempos de escasez; la pobreza
es la Edad de Oro de los apropiadores.
(10) Dividamos la fortuna en alivio ante la joya
del egoísmo institucionalizado… porque tuyo es el reino
del que tiene y las moradas en el cielo, las prometiste al pobre.
Y mugieron las vacas y dijeron: Mú,
cuando los envidiosos dijeron «Amén».

Un fantasma de amenza nos mira y no huye.
Salta a nuestros bolsillos como manos ladronas
y escarbantes. Cuarenta y siete millones de almas
en América se han lanzado con él.
Quieren salud y no morirse ni pagarla
(dizque no tienen seguro, que no le damos beneficios,
que están perdiendo sus casas, que en la noche
se acuestan con hambre); pero ya no tienen miedo
ni virtud; se lanzan al campo del vecino
y les beben la leche a las ubres de sus vacas;
amenazan que quemarán haciendas, que robarán
los bancos, que arrasarán hospitales;
que tendrán las manos negras, so pena
que así queden sus consciencias.

Vienen los fantasma bismarckianos,
eslavófilos, nihilistas, enemigos putativos
de las clase y van a desquiciarnos el sentido:
la propseridad, el interés propio, la calma
de Dios en las iglesias, la civilidad del parlamento.

Leed el Manifiesto que han traído.
Quemadlo luego. Allí nos llaman tiranos,
mercantilistas, dueños del privilegio,
agentes malthusianos de miseria, divinos reyes laicos
del embuste, la exclusión, el cálculo logrero
del consenso, individualistas.
No entienden, no entienden que ninguno
por ley ha de ser obligado a procurar
el bienestar de otros.

Allí proponen la agenda de la Envidia
Escrita en un lenguaje saduceo:
Public Good First! Social mind! Social control!
¿Cómo es posible que fundemos el escollo
que los pare, América? ¿Con qué ideal habremos
de parar al Estado hegeliano si con lo divino
se han limpiado los traseros y su sólo fundamento
es la envidia, protegida y encarnada en un Estado
gigantesco y devorador, que nos pide que vivamos
en servicio, sometidos al puño de sus idearios?

*

Manifiesto del Desmantelador

Majorities can be tyrannical… What I find must repulsive
in America is not the extreme freedom reigning there,
but the shortage of guarantees against tyranny:

Alexis de Tocqueville
Un fantasma de tradición recorre toda Europa.
Brinca la barda y llega a otro hemisferio.
América ha recibido el Manifiesto del Desmantelador.
El interés propio tiene precedencia.
Abajo sea el grupo que no se pone en pie
sino a través de la misericordia y la benevolencia fraudulenta.

Hay que derrocar a los parásitos que del andrajo
han hecho un Santo Grial, su propia verónica de penas.
Derrocar al bicho que no paga al gobierno sus contribuciones.
A monarcas absolutos a quien dicen
«Papá» / Papa Estado
por la niñez de la masa que se antoja perpetua.
A los prusianos de gesticulación benevolente
dan su culto, su fe, sus viles pasiones
y a Bismarck lo llaman Canciller.

Tradicionalistas: ¡enteráos que Bismarck vive!
Y la ignorancia racional enciende a garrotazos
sus clamores y el tambor es un engaño lógico barato
que depende de los tributos a la renta
en menos de un cerrar y abrir los ojos al futuro.

Declaramos que abajo sea la transferencia
del paternalismo, abajo el que da
y derrocha con el pretexto del pobre,
porque sólo modifica la injusticia y no la acaba.
Sí, que muera el welfarismo, con las sabandijas
de su origen burocrático y robo institucionalizado.

La tradición está tan cerca que América
y el mundo comen Cheerios y el Estado Benefactor
es el que engorda a estos animales económicos,
tímido rebaño de obreros de lentejas congeladas
y de cervezas frías, bocas que aplauden
con cada sorbo al Establecimiento.
Ya no piensan que la caridad es voluntaria.
Demandaron que se viva para otros.
Que el altruísmo sea su dogma contra el ego.

La tradición está a las puertas con su lema:
Abajo el que no piense como yo.
El capital lo que requiere es egoísmo.
Que sea éste el fundamento antes que las mayorías
al capitalismo lo asesinen en las calles.

¡Enteráos, Bismarck vive! Y lo mismo es amigo
de los Woopies jubilados que de un ejército
voraz de carniceros; el Manifiesto ya dice:
¡Desmanteladores, pongan el alto!
Que no viva Solón con su parche en el ojo
de pirata si es la encarnación fraudulenta
de este mal: la protección política del necio,
la perfección de la blasfemia práctica:
Estados intervencionistas que con sus manos
roban lo privado, depauperando al rico…

Este es el Manifiesto del Rational Self-Interest:
Hay que derrocar las mayorías, todavía son verdugos
con su mano tullida, pordiosera. Todavía son tiranía
que rumia y salta de contento cuando triunfa
cada estímulo inmoral que la sostiene
y le paga el pan y el circo.

La Tradición viene amenazadoramente
para redimirte, Individuo. Cabeciduramente victoriana,
el ala benévola que contra la extracción de la renta
del próspero dirá; ¡Basta! y a la extorsión de los políticos
les pondrá un remedio. Házte oír, truena los dedos,
abole de raíz tanto parasitismo vestido de piedad
y santos votos. Guarda este Manifiesto reeditado,
házle sus odas de egoísmo en las urnas
que son cálculos aproximados de consenso.

*

El Relato posmoderno de las Grandes Ilusiones

El mundo puede ser materialmente
muy hermoso. Hay que ayudar a forjarlo
y yo lo quiero así, pero no es suficiente.
Preciosa sea la convicción de alma.
Sin su hermosura, por más bella que sea la geografía,
se tiene un mundo de mentira.
Una cloaca es el mundo, vómito expandido
para la compulsión de consumo.

El trabajo puede ser honorable, verdadero apero
que redime, ilusión de cada mañana productiva,
anhelo que se tiene después de la noche de reposo.

Yo quiero ese trabajo, creativo, dignificador
de mi día; pero, fatigado de acoso
por explotadores, condenado a la voluntad
del miserable, el trabajo me aliena,
me empobrece. La producción se vuelve
la factura que encadena, la mentira, el cebo
para engranarme al sistema de mi oprobio.

El conocimiento es el misterio más amado,
lo inagotable, lo indispensable, victoria que corona
a los puros y yo lo necesito como mi alimento.
Sin sentido... las cosas no brillan en sus méritos.
Sin esa luz, el mundo está en lo oscuro;
pero, mire usted, lo novedoso y atrayente
es ídolo carente de verdad, de valía.
Es sólo una lujuria de los ojos.

Yo no quiero ese infinito bombardeo
de la costumbre vestida de palabra y dobles intenciones.
No esos medios que para comunicar mercadean,
reprograman, aturden, reconstruyen su parche
de malicia. Manipulan, mienten, aridecen.

Quiero el amor, lo que da paz y empatía.
Lo llamo conformidad, aceptación, convivencia,
pero, incondicional no es. Y lo que doy y lo que tengo
parece insuficiente y me siento que no puedo
merecerlo. Orilladas están sus mil invocaciones.
Mi amor se ha convertido en soledad,
anónimo llanto, dolor escondido en la sonrisa
hasta que venga esa muerte transmoderna
y me recoja en el seno de su anhelo.

Hay grandes figuras carismáticas, modelos de ser
que no son tal vez celebridades; pero son lo profundo,
lo ejemplar, lo modélico, yo quiero amarlas.
Las admiro y no puedo alcanzarlas porque son
como ajenas y ellas no están conmigo.
Son como divas que hacen lo que les da la gana.
O los centros de poder las ocultan,
vedándolas, las manosean a gusto
y le quitan el lustre.

Son el lujo de aquel que las controla
y las pasea como a perros de raza por las plazas
de sus presunciones. Entonces, me conformo
con los seres sencillos, humildes, olvidados,
simplemente mediocres, aislados, en el mercado
de la cultura popular. Seres como yo,
quizás incomprendidos.

... porque ya la ideología está desmeritada
y el contenido del mensaje se condiciona y se vende.
El mundo está rehenchido de mejores postores.
Con la imagen decorada, todo se sustituye;
ya nadie quiere amar lo profundo, ya no se cree
que haya verdades, no se cree en nada
que no se venda y no se toque.

Lo mismo vale una ilusión con pequeños ídolos
que te dañan los ojos y la ansiedad del alma.
Las convicciones valen lo que el apetito
y te alimentas con escoria y formas vanas,
bisutería de cínicos, correctamente audaces
que devoran y corrompen.

Por eso lo que no aparezca admitido por ninguno
es lo que a mí pertenece. Estoy donde no está nadie
y nadie quiere estar. Ahora no me interesa
el mundo hermoso, ni el avatar de los célebres,
tampoco el mundo de grandes triunfadores.

No me interesa el amor de los felices
ni el dolor de los grandes sufridores.
Me hace daño.
No me interesa el sentido del fracaso
ni las revalorizaciones fragmentarias
del cosmos y el origen.
No me interesan las Grandes Ilusiones.

*

Su menú de palabrejas

Para tener una ideología contemporánea
con la que pueda llamarse adversario por principio
y jactarse de tener / en nosotros /
a su léxico añadió el menú de convenientes palabrejas:
el subversivo, clandestino, oveja negra,
el que nunca ha de ser ente fraterno
o querido, el comunista, masónico,
enemigo de Fernando VII El Deseado,
el foráneo sacrílego, enciclopedista,
descreído afrancesado, racionalista,
calvatrueno, incendiario, ateo...
inventores de paso del Estado Laico,
la decadencia de la Iglesia,
el independentismo
de las viejamente adheridas regiones
cantonales,
autores de la Guillotina,
impusores del esplendor revolucionario
del 1789 en la Francia jacobina.

Y usted viene derechito al odio
(sin ningún referente de su sucio pasado)
a recordar la revolución de La Comuna (1870)
y a asegurar que dos masones inventaron
el himno de La Internacional socialista en 1871.
Usted viene a recordar lo anticatólico
que somos y lo inhumanamente anticristiano
como si usted no tiviese represores
ni errores en sus expedientes...

Usted que favorece una moral
autoritaria y dogmática
(la misma que nos diera la hoguera,
la Inquisición, las censuras aberrantes
que han durado siglos... usted que no entiende
por qué a nuestro arquetipo se expulsó del Paraíso...
ahora pues, ya tiene un menú de palabrajes
y nos negará un posible vínculo con otros
sobre la base del conocimiento, el cuidado,
el respeto y la raíz, sin la cual no hay sentimiento
que nos ofrezca pertenencia
ni sentido de identidad.

*

Plegaria de James Galus Watt

I do not know how many future generations we can count on before the Lord returns, whatever it is we have to manage with a skill to leave the resources needed for future generations...

Everything Cheney's saying, everything the president's saying, they're saying exactly what we were saying 20 years ago, precisely ... Twenty years later, it sounds like they've just dusted off the old work: James Galus Watt, ex-Secretario del Interior de los EE.UU.
En la iglesia, hay una izquierda mentirosa.
Cree que yo escupo sobre la geografía
y me orino en los Grandes Lagos.
Que me lavo los oídos con brea, indigna
costra de mi algarabía ante el inmundo eco
de lo que ellos dicen, y que hago gárgaras
con petróleo, alegan por añadidura y me burlo
del hipócrita viejo comunicador, quien me dio
nombramiento para hacer en su nombre
su trabajo sucio. Pero no es por él que yo
me rebelo, me jacto y doy estas rabietas
[Reagan me importa un bledo]; es por tí,
Señor del Cielo,
que, en los plea bargains, doy fe
de un delito más o delito menos.

El cochino teatro de las izquierdas ambientalistas,
jodidos judíos anti-gubernamentales,
sons of a bitches, me persiguen,
cinco años de probatoria han sujetado a mí
y multas y 500 horas de servicio comunista obligatorio
[en América USA, Señor, en tierras
de vaqueros del Green River de Wyoming].

Contra mi persona decretaron 25 delitos
de perjurio / felonías / y alegan que yo obstruyo
la justicia; que soy adicto al petróleo
en el café de la tarde y no protejo
ni a gatos ni ratones.

Soy enemigo de las focas-leyes
y las moscas-especies
en peligro por mis manos-de-extinción.
... Y todo porque mando a tu Arquitecto Hiram
a los aserraderos, quiero el árbol frondoso
para hacerte el Arca en la Alianza en los bosques.

Para que reposes, adorno tu almohada,
decoro tu pared y tu cama, con piedras preciosas
de las minas. Soy en Tu Nombre quien perforo los pozos
y honraré tu energía, quiero que se descubra
el combustible de Tu Aliento y todo
lo pusiste en el subsuelo...

«We will mine more, drill more, cut more timber».
No me importa decir No a quien se oponga.
No me importa conturbar las huestes del socialismo,
sea el que fracasa en la Siberia Roja,
sea el que abrigamos aquí, con mentirosos...

Sí, no dé rubor si lo digo:
«Don't go to Russia, come to America and go
to the Indian reservations».

Pues, sí... Señor del Cielo, si he de cumplir
esta encomienda, que allá en la iglesia
o en ceremoniales, me hagan su poquito
de silencio y de honores.

Las bandas de rock me ensordecen,
me aburren. Tienen cierto elemento indeseable.
¡Sabes cómo me deprimen los maullidos
de los gatos! Sácalos fuera y ni siquiera
los suplantes con palomas... Llévatelos a todos
los que se comen sus bigotes en la sartén
del aceite caliente; húndelos en las minas
cuando estalle la pólvora de la industria
con su violenta estampia.

No será jactancia entonces que diga
muertos gatos y perros se acaban
de una vez pulgas y rabias.

Señor, antes que bajes, tal Redentor, al planeta,
yo te administro abajo, rentaremos al menos 4 millones
de km² de costas. Exploraremos las aguas
de tu manto, y los mineros del carbón
a fin dar festejos, te darán el mejor recibimiento.

La industria quiere que haya gasolina suficiente,
independencia petrolera programada para ese día
en que vengas en gloria y preguntes:
¿Qué hicíste con los recursos que te dí,
cómo has utilizado los mares, las bestias,
los bosques, cuántos ranchos en fin
me fabricaste, en fin, supíste sacar
el lucro del ambiente?
No te dí medio ambiente.
Te dí el Ambiente Entero
y la capa de ozono
y el efecto invernadero.

... porque, al parecer, hay unos cuantos perversos
que van a atajar mi paso, cuando vaya
al Juicio final y Tú vengas, oh mi Señor,
mi guardafango, desdeñador de pancartas
de la National Wildlife Refuges, vendrán
con los hostiles ambientalistas,
a soltar las alimañas cabilderas
de los Verdes intereses y las especies raras.
09-10-2001

*